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domingo, 7 de junio de 2015

BOMBERO URBANO VS BOMBERO FORESTAL VS BOMBERO RURAL

Todos los años, a las puertas del verano, en muchos profesionales de la emergencia se suscita la misma duda a la hora de plantearse el modelo de extinción de incendios forestales (IF) ¿que es mejor?:
  • Bomberos que amplían su competencia al ámbito forestal (bomberos forestales-BF)
  • Forestales que amplían su competencia a la extinción (forestales bomberos-FB)
Cuadrilla de FB en un Modelo Forestal
Yo creo que ambos modelos son viables, siempre y cuando se implanten correctamente, incluso un modelo que podemos denominar mixto, puede ser factible.

Todo va a depender, en mi opinión, de la estrategia general de la respuesta a emergencias a nivel regional o estatal, de las condiciones ambientales y sociales, de los recursos previsibles, del grado de desarrollo de los Servicios y la tendencia de todo ello a largo plazo.

Un modelo de extinción de IF constituido por cuadrillas forestales y agentes dedicados todo el año a la ejecución de trabajos selvícolas, a la hora de asumir las tareas de extinción, cuentan con la enorme ventaja del conocimiento del medio y el manejo de la herramienta manual, por el contrario presentan el inconveniente que a su vez es ventaja en el bomberos, de carencias en la gestión de emergencias y el manejo de tendidos; por su puesto, tanto unos como otros pueden cubrir las respectivas carencias con formación, adiestramiento y procedimientos.
BF apoyados por contratación temporal

A caballo entre estas dos visiones, estaría el bombero rural, que se ve en la obligación de afrontar, si o si, ambas situaciones, sea o no competencia suya, por el mero hecho de disponer de agua, mangueras, bomba y estar allí.

Es obvio que a nivel estratégico, táctico y operativo, la extinción de incendios estructurales es muy diferente a la extinción de IF, incluso físicamente el BF debe ser más resistente que el bombero urbano, al que se le exige más fuerza, por la simple razón de que el IF requiere horas de trabajo continuo sin posibilidad de relevos, mientras que un incendio estructural son minutos de descarga intensa, por supuesto realizando un ejercicio de simplificación de ambos trabajos.

Por otra parte, en el modelo forestal existe la tendencia o "tentación" constante de privatizar la respuesta y los modelos privados de emergencia, fuera del ámbito de los Equipos de Primera Respuesta en empresas de riesgo, han demostrado ser menos eficientes al margen de las dudas legales que plantean, es como pretender privatizar la policía o el ejército; mientras que las cuadrillas forestales que suelen nutrir la bolsa de los FB, si suelen responder mejor a modelos de contratación privados, como cualquier otra obra.

martes, 12 de mayo de 2015

LA FORMACIÓN DEL CUADRO DE MANDOS

Dirección y Control de siniestros:
    Con cierta frecuencia se descuida la formación específica para los mandos intermedios y jefes, se confía en que la antigüedad en el servicio y los conocimientos técnicos sean suficientes, pero los procesos selectivos en muchos casos no son los adecuados para seleccionar a los más cualificados y aun siéndolos, se necesita enfocar la experiencia y las capacidades para conseguir un adecuado nivel para la dirección y control de los siniestros.



Así sucede que cuando un siniestro supera la escala ordinaria de forma que no permite ser abarcado por un primer escalón de mando, o presenta una serie de características poco habituales y por tanto "sorprenden" al mando, el siniestro "se escapa" de tal forma que todos los recursos volcados se ven superados, vamos siempre por detrás y sin efectividad alguna; frente a esto se recurre con frecuencia a "tirarle bomberos al siniestro" sin orden ni concierto y lo que es más grave, comprometiendo la seguridad de los equipos.

Objetivo:
Desarrollo de los principios de mando en emergencias, aplicables a todo tipo de intervenciones, dependiendo del presupuesto se podrá desarrollar en un campo de prácticas o bien en entornos improvisados próximos a la ubicación del Servicio. Son cursos para mandos, en los que los bomberos pueden participar en las maniobras, como un reciclaje práctico para ellos.
Aunque lo ideal es contar con instalaciones preparadas, hemos obtenido excelentes resultados adaptando escenarios en el entorno de la Organización, con imaginación, esfuerzo y planteamientos adecuados, se puede lograr un resultado satisfactorio.


Niveles:
Nivel I (operativo): dirigido a mandos intermedios (Cabos y Sargentos), constituye un primer escalón de mando y por tanto manejan dotaciones menores, dimensionándose los simulacros conforme a esta categoría.
Nivel II (táctico): para Jefes (Sub-Inspectores, Inspectores), comprende el manejo de dotaciones mayores y siniestros más complejos, con multiplicidad de acciones y gran demanda de dirección y control.
Nivel Alto Mando (estratégico): es un programa a diseñar para Jefes de Servicio y en general máximos responsables de las organizaciones de emergencia, básicamente teórico y enfocado a la organización y gestión de servicios de emergencia y en intervenciones, enfocado a un nivel estratégico.

Contenidos generales:

  • Objetivo y funciones
  • Preparación para la DyC
  • Cualidades del mando, estilos de mando (liderazgo)
  • Evaluación de siniestros y prioridades
  • El Plan de acción
  • Seguridad y análisis dinámico del riesgo
  • Anticipación y solicitud de apoyo
  • El Puesto de Mando Avanzado
  • Órdenes: asignación de tareas y delegación de funciones
  • Análisis post incidente
  • Medios de comunicación
  • Organización de un Servicio y estructuras de mando
  • Estudio de riesgos y pre-planes
  • Procedimientos generales
  • Fórmulas de control
  • Coordinación de áreas
  • Enlaces externos

jueves, 26 de marzo de 2015

LOS BOMBEROS Y LA LEY DE RIESGOS LABORALES

Hace pocos días en un congreso, me llamó la atención una entretenida ponencia de un colega francés sobre intervenciones en accidentes de mercancías peligrosas. Resumiendo, en una parte de la misma presentó una fotografía de un camión cisterna volcado en el cauce de un río, no había fuga y el conductor ya había sido rescatado; comentaba que con este escenario, un año antes habría implicado la activación de un tren de respuesta para accidente de tráfico y en prevención un tren de intervención en mercancías peligrosas y que en unas cuatro horas se habría resuelto.

Como consecuencia de la actual Ley de Riesgos Laborales la cosa se complica..., como es en el cauce de un río, es necesario activar el grupo de rescate acuático por si cae alguien al agua, como puede existir contaminación ambiental hay que activar a la unidad de descontaminación, como tiene que colgarse un bombero para fijar las eslingas de izado, tiene que ser un especialista en rescate en altura y como son muchos los recursos despachados hay que disponer de una unidad de mando; consecuencia, el problema tarda diez horas en solucionarse.

Hablando con él constaté que esta Ley les genera las mismas dificultades y dudas en Francia que la que nos genera en España. Desde luego, la intervención fue muy segura, si llega a caer algún bombero al agua,ahí está el rescate acuático, si llega a producirse una fuga en el río, ahí esta la descontaminación ambiental, si se tiene algún problema con la grúa, ahí está el especialista en cuerdas y todo ello controlado por una unidad de mando de índole superior.

Claro, la Ley, resumidamente, obliga al Mando de la intervención, a implementar todas las medidas disponibles para minimizar los riesgos, y los riesgos que pueden existir en nuestras intervenciones pueden llevarse al extremo que se quiera; me pregunto si la probabilidad de que un bombero se caiga al agua y se ahogue es mayor que la probabilidad de que caiga un ciudadano en cualquier otro sitio en el mismo momento en que esa unidad de rescate acuático esta "distraída" en esta intervención "por si acaso...", y me pregunto, si el supuesto ocurriera y el ciudadano se ahoga, un Juez va a pedir responsabilidad el Mando por haber ocupado un recurso con carácter preventivo impidiendo su pronto despacho al otro suceso.

Vamos, que tengo la sensación de que hagamos lo que hagamos, con la ambigüedad de esta legislación, si alguien quiere, nos va a pillar. No se si es mejor o peor, pero la sensación que tengo es que la LRL no está pensada para organizaciones de emergencia, sino para trabajos ordinarios en los que los riesgos son analizados y conocidos, por tanto las medidas pueden ser implementadas con tiempo y sin demasiados problemas.

En los 26 años que llevo de servicio, hemos pasado de escalar por fachada sujetos solamente con las manos, a tener que encordarnos con doble cuerda si o si y pase lo que pase.

jueves, 29 de enero de 2015

VENTILADOR MÓVIL DE GRAN CAUDAL (VMG)

El objetivo de este informe, es plantear la necesidad de una nueva herramienta para mejorar las intervenciones en incendios en túneles y galerías, así como en otro tipo de intervenciones en las que tiene o pueda tener aplicación. Se trata de un equipo ampliamente utilizado en países como Francia, Alemania o Estados Unidos, y que en muchos otros Servicios de bomberos ni siquiera se a considerado la posibilidad de introducirlo, en mi opinión más por desconocimiento de sus posibilidades que por el coste económico.

Siempre nos hemos manifestado en contra de adquirir vehículos y equipos sin un estudio previo de las necesidades y las capacidades del Servicio de Bomberos, en este caso queremos empezar recordando esta premisa, dependerá de los riesgos existentes en el ámbito de actuación, de la disponibilidad de personal adiestrado, de la eficiencia y formación de la cadena de mando, de las prioridades de inversión, de la implantación de procedimientos, de la garantía de mantenimiento a lo largo del tiempo..., sin tener en cuenta todo esto y algunas cosas más, desde luego es mejor olvidarnos del asunto.

Por mi parte, no recomendaría este equipo si su utilidad se centrara exclusivamente en incendios en túneles, a menos que exista un riesgo muy importante en este sentido, pero resulta que el equipo puede ser empleado para mejorar la eficacia en otro tipo de intervenciones que sumadas en su conjunto podrían rentabilizar el esfuerzo de adquisición y puesta en uso.  

Aplicaciones:                                                                                       

Incendios en túneles
Suelen existir en nuestro ámbito de intervención numerosos túneles carreteros, especialmente urbanos, así como la gran mayoría de túneles ferroviarios, que o bien carecen de sistemas de ventilación, o estos son muy deficitarios; en caso de un incendio importante en los mismos la dificultad de acceder al foco del incendio por la elevada longitud de aproximación, impediría o haría enormemente penosa y arriesgada la intervención. El correcto emplazamiento de un VMG posibilitaría la entrada y haría viable la supervivencia de posibles víctimas atrapadas por el humo.
En el caso de túneles bien equipados, la intervención con apoyo del VMG se va a sumar a las instalaciones del propio túnel y va a ser una garantía extra en el caso de fallo de los sistemas fijos o incendios de magnitud excepcional.
Del mismo modo podría presurizarse una estación de metro, galerías de servicio, desgasificar redes subterráneas, etc.

Incendios en sótanos
En sótanos y garajes subterráneos de grandes dimensiones, el caudal que aportan los ventiladores de mano, es totalmente insuficiente, la aportación que puede realizar un VMG es clara.
Así mismo en muchas de estas estructuras, existe gran dificultad en la evacuación posterior de los humos, el equipo suele disponer de mangotes para trabajar en aspiración, reduciendo de este modo los daños y nuestro tiempo de permanencia en el siniestro.

Incendios industriales:
El VMG aporta un valioso apoyo a estas intervenciones en dos sentidos, por una parte con la apertura de portones y rotura de cubiertas, podremos ejercer una ventilación más intensa y rápida en estos fuegos, obviamente valorando el incremento del mismo por el aporte extra de oxígeno; por otra parte, el equipo permite la inyección de agua generando un chorro nebulizado de gran alcance, reduciendo de este modo la intensidad del fuego y bajando las calorías del entorno.
Incendios en edificios públicos:
 Muchos edificios públicos como hospitales, residencias, estaciones de metro o escuelas, cuentan con cajas de escaleras centrales que en caso de incendio se convierten en zonas de propagación de humos entre plantas, dificultando la evacuación del público y la entrada de bomberos. El emplazamiento de una VMG en la entrada principal, una vez generada las aperturas necesarias, presurizaría la estructura evitando en ingreso del humo.

Mercancías peligrosas:
En determinadas situaciones en las que existe fuga de un gas tóxico e  incluso inflamable, el VMG puede dirigir los gases en el sentido deseado o evacuarlos de un recinto cerrado. Aunque es una situación a valorar con muchas precauciones, puede resolver situaciones complejas que de otra forma no podríamos más que evacuar y esperar.
También se ha valorado su empleo para realizar descontaminación masiva de personal y de vehículos empleando la nebulización.

Incendios forestales:
Cuerpos de bomberos en Francia, han empleado estos ventiladores para la protección de puntos sensibles (camping, viviendas, etc) amenazados por incendios forestales. Tanto la ventilación como el efecto de nebulización, posibilitan el corte de la propagación en zonas muy localizadas.

jueves, 22 de enero de 2015

BOMBEROS: HEROES O PROFESIONAES

No es que los dos términos sean antagónicos o excluyentes, pero a menudo se tratan de heroicas conductas poco profesionales o incluso temerarias y con demasiada frecuencia se viste nuestra profesión de heroica hasta el punto que hemos llegado a creérnoslo. Esto puede venirnos bien para fomentar una alta valoración social en la comunidad, pero a parte de no ser cierto, puede dificultar nuestro desarrollo profesional, ya que no se cuestionan nuestras acciones, ¡faltaría más, encima que nos jugamos el tipo!.

Resulta que héroe es aquella persona que realiza una acción heroica, y una acción heroica es aquella que requiere para su realización, valentía o es muy difícil de hacer, el término heroico está por tanto sujeto a una valoración subjetiva, en este sentido, lo que es heroico para una persona puede no serlo para otra y una auténtica heroicidad realizada por una persona, puede ser un simple trámite si la realiza otra.

Por tanto, cuando un ciudadano normal que presencia un incendio en una vivienda, entra dentro y rescata a un niño, puede ser un acto heroico ya que se enfrenta a una situación que desconoce, que percibe como de extremo riesgo y para la que nadie le ha formado; si ese ciudadano es un bombero que pasaba por allí, evalúa la situación, observa que el fuego está en el salón, que al abrir la puerta de la vivienda el plano neutro permanece alto, se arrastra hasta cerrar la puerta que comunica el salón con el resto de la casa, se apresura a rastrear las habitaciones hasta dar con el niño y lo saca; no es una heroicidad ya que sabía lo que estaba haciendo, valoró la situación, no sentía miedo ya que sentía que controlaba la situación, el riesgo, aun existiendo era mínimo. La gente que lo ve salir, ni va a saber que es bombero, ni aunque lo supiera tiene porqué saber que actuó de una forma profesional, controlada y segura; no digamos si a demás va con su uniforme de bombero, un equipo de respiración, un tendido, un camión y cuatro compañeros más, en consecuencia el público en general percibe como heroica la actuación de los bomberos y esta percepción es alimentada en muchos casos por los medios y por los políticos.

Situaciones en las que el público nos ve como héroes, nosotros sabemos que "no es para tanto", esto no quiere decir que nuestra profesión no sea de riesgo, en cualquier otra profesión, incluidas aquellas que presentan mayor siniestralidad que la nuestra, como puedan ser las relacionadas con la construcción o incluso la minería, existe o debe existir tiempo y medios para evitar el accidente, otra cosa es que no se equipe correctamente al trabajador, o se trabaje con prisa, o no se de formación en riesgos, etc. El bombero trabaja habitualmente contra el tiempo, no se pueden tomar y analizar todos los datos, muchas veces hay que planificar sobre riesgos desconocidos.

Puede suceder que efectivamente nuestra actuación en un momento se convierta en heroica, incluso sin nosotros pretenderlo, esto sucede, por ejemplo, cuando en plena intervención un cambio no previsto en las condiciones, sometan a un equipo a una situación grave de riesgo y hay que disparar el plan SOS para su rescate, asumiendo un riesgo elevado.

También puede suceder que un servicio de bomberos actúe de manera sistemática de forma heroica, jugándose el tipo cada vez que se enfrenta a su trabajo, esto suele ser consecuencia de una filosofía anticuada que de alguna forma fuerce al bombero a jugársela si quiere ser un buen bombero; aun recuerdo cuando entré por primera vez en el Parque y los veteranos competían por ver quién tenia más cicatrices o la quemadura más grande, me parecía admirable. Con el tiempo, la evolución de la profesión, afianzamiento de mis conocimientos, contacto con otros servicios europeos más avanzados en el campo de la formación o los procedimientos, supe ver que la valoración debería ser justamente la opuesta, el que tiene más quemaduras es el peor bombero, todo accidente es el resultado de una cadena de errores, cuantos más accidentes sufra un bombero o se contabilicen en un Servicio, más errores se han cometido y por tanto peor será la competencia del bombero o del Servicio.

Bien es verdad, que a veces nos encontramos con Servicios de bomberos con una equipación muy deficiente,o cuyo personal cuenta con un bajo nivel de formación o entrenamiento, e incluso hay muchos servicios que trabajan sin procedimientos operativos o estos están mal concebidos; en estas situaciones cuando una dotación acude a una llamada puede exponerse a escenarios que son verdaderamente heroicos, viene siendo la situación descrita del ciudadano que pasaba por allí y arriesgó su vida haciendo lo que podía.

Al final, lo realmente preocupante desde mi punto de vista, no es tanto que la gente nos vea como héroes, a veces la sociedad necesita tener héroes, lo preocupante es que nosotros nos lo creamos y no analicemos la realidad con el fin de mejorar nuestras actuaciones, no para buscar culpables.

Es necesario que un profesional de la emergencia tenga entre sus cualidades dosis altas de generosidad, la suficiente como para afrontar, llegado el momento, situaciones que requieran un ejercicio de valentía, asumiendo un plus de riesgo con el fin de ayudar a los demás, pero deberán ser situaciones muy excepcionales, lo normal es que nuestras actuaciones sean PROFESIONALES, no HEROICAS.

sábado, 6 de diciembre de 2014

PROCEDIMIENTO OPERATIVO ESTÁNDAR

P.O.E. (en ingles SOP)

En el artículo anterior hablábamos de procedimiento operativo estándar frente a riesgos radiológico, pero quizás tendríamos que haber empezado hablando de "a qué llamamos nosotros  procedimiento operativo estándar".

Los procedimientos operativos (PO) son documentos que constituyen órdenes del Cuerpo, escritas, de obligado cumplimiento y que definen las pautas a seguir y métodos de trabajo de cara a las intervenciones, constituyen la estrategia general del Servicio frente a los siniestros comunes, por tanto son una herramienta esencial exigible a cualquier organización de emergencia.

Son una garantía para los miembros de la organización, en especial para la cadena de Mando, en cuanto que marcan las pautas iniciales a seguir y por tanto, en su ejecución, la organización en su conjunto asume la responsabilidad de las acciones definidas y no recae ésta en sus miembros de forma individual, más allá de exigirles su correcta ejecución, ello no quiere decir que en un PO puedan quedar recogidas todas las situaciones ni mucho menos, todos los pasos o decisiones a tomar en una emergencia, desgraciadamente no es posible diseñar un "recetario" a seguir paso a paso para cada siniestro.  

Los PO incluyen diversos aspectos relacionados con el dispositivo de intervención u operativo:

  1. Organización operativa y cadena de mando
  2. Centro de Coordinación Operativa
  3. Niveles de alarma y trenes de salida
  4. Procedimientos Operativos Estándar
  5. Pre-planes de intervención
Hablaremos un poco de lo que son los Procedimientos Operativos Estándar (POE) que se elaboran para el mayor número posible de situaciones comunes, como tácticas iniciales previas al desarrollo del Plan de intervención en un siniestro en curso; definición, objetivos, características y contenidos que debe tener un POE.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

RIESGO RADIOLÓGICO

PROCEDIMIENTO DE INTERVENCIÓN (POE)

Las intervenciones en las que se ven implicadas sustancias radiactivas pertenecen a ese grupo de siniestros de bajísima frecuencia, lo normal es que cualquier bombero se jubile sin haber visto ninguna, ello no quiere decir que no pueda ocurrir y precisamente por su baja frecuencia nos pueden sorprender sin la preparación adecuada.

En este caso, además hablamos de una temática ciertamente compleja, por mucho que simplifiquemos se necesitan ciertos conocimientos técnicos, un adiestramiento muy especializado y un equipamiento específico; si bien en la mayoría de los escenarios que nos podemos encontrar el riesgo real es pequeño y en muchas ocasiones el mayor problema se plantea a nivel de "alarma social".

Ejemplo de despliegue táctico
Mi recomendación es que estos temas sean abordados por unidades especializadas, con un equipamiento y formación avanzados, como apoyo a dotaciones ordinarias con conocimientos básicos en la materia. A partir de aquí, el grado de especialización vendrá determinado por la implicación de nuestro Servicio en las distintas fases de evolución de la intervención o la asunción de competencias

En la elaboración de Procedimientos Operativos Estándar (POE), he tenido en cuenta los siguientes escenarios:
  • Accidentes en el transporte (aéreo, ferroviario y carretera)
  • Incidentes en medios hospitalarios (medicina nuclear, laboratorios...)
  • Siniestros en instalaciones industriales (almacenes, equipos, residuos...)
  • Fuentes extraviadas ("fuentes huérfanas" o perdidas)
  • Ámbito de delincuencia ("bombas sucias", robo, etc.)
Existen otros escenarios complejos que habría que abordar de forma específica y a mayor escala, me refiero a los accidentes en centrales nucleares, instalaciones o equipos militares y a re-entrada de satélites con pilas nucleares.