Hace pocos días en un congreso, me llamó la atención una entretenida ponencia de un colega francés sobre intervenciones en accidentes de mercancías peligrosas. Resumiendo, en una parte de la misma presentó una fotografía de un camión cisterna volcado en el cauce de un río, no había fuga y el conductor ya había sido rescatado; comentaba que con este escenario, un año antes habría implicado la activación de un tren de respuesta para accidente de tráfico y en prevención un tren de intervención en mercancías peligrosas y que en unas cuatro horas se habría resuelto.
Como consecuencia de la actual Ley de Riesgos Laborales la cosa se complica..., como es en el cauce de un río, es necesario activar el grupo de rescate acuático por si cae alguien al agua, como puede existir contaminación ambiental hay que activar a la unidad de descontaminación, como tiene que colgarse un bombero para fijar las eslingas de izado, tiene que ser un especialista en rescate en altura y como son muchos los recursos despachados hay que disponer de una unidad de mando; consecuencia, el problema tarda diez horas en solucionarse.
Hablando con él constaté que esta Ley les genera las mismas dificultades y dudas en Francia que la que nos genera en España. Desde luego, la intervención fue muy segura, si llega a caer algún bombero al agua,ahí está el rescate acuático, si llega a producirse una fuga en el río, ahí esta la descontaminación ambiental, si se tiene algún problema con la grúa, ahí está el especialista en cuerdas y todo ello controlado por una unidad de mando de índole superior.
Claro, la Ley, resumidamente, obliga al Mando de la intervención, a implementar todas las medidas disponibles para minimizar los riesgos, y los riesgos que pueden existir en nuestras intervenciones pueden llevarse al extremo que se quiera; me pregunto si la probabilidad de que un bombero se caiga al agua y se ahogue es mayor que la probabilidad de que caiga un ciudadano en cualquier otro sitio en el mismo momento en que esa unidad de rescate acuático esta "distraída" en esta intervención "por si acaso...", y me pregunto, si el supuesto ocurriera y el ciudadano se ahoga, un Juez va a pedir responsabilidad el Mando por haber ocupado un recurso con carácter preventivo impidiendo su pronto despacho al otro suceso.
Vamos, que tengo la sensación de que hagamos lo que hagamos, con la ambigüedad de esta legislación, si alguien quiere, nos va a pillar. No se si es mejor o peor, pero la sensación que tengo es que la LRL no está pensada para organizaciones de emergencia, sino para trabajos ordinarios en los que los riesgos son analizados y conocidos, por tanto las medidas pueden ser implementadas con tiempo y sin demasiados problemas.
En los 26 años que llevo de servicio, hemos pasado de escalar por fachada sujetos solamente con las manos, a tener que encordarnos con doble cuerda si o si y pase lo que pase.
La respuesta a emergencias es una actividad de carácter interdisciplinar, que somete al profesional a un estado constante de incertidumbre por muchos conocimientos que este posea y dado que las contadas experiencias no son en absoluto suficientes, es indudable que el carácter del individuo ejerce un peso esencial y por tanto el proceso de selección y promoción es crítico en el desarrollo de la organización.
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jueves, 26 de marzo de 2015
jueves, 29 de enero de 2015
VENTILADOR MÓVIL DE GRAN CAUDAL (VMG)
El objetivo de este informe, es plantear la necesidad de una nueva
herramienta para mejorar las intervenciones en incendios en túneles y galerías, así como en otro tipo de intervenciones en las que tiene o pueda
tener aplicación. Se trata de un equipo ampliamente utilizado en países como Francia, Alemania o Estados Unidos, y
que en muchos otros Servicios de bomberos ni siquiera se a considerado la posibilidad de introducirlo, en mi opinión más por desconocimiento de sus posibilidades que por el coste económico.
Siempre nos hemos manifestado en contra de adquirir vehículos y equipos sin un estudio previo de las necesidades y las capacidades del Servicio de Bomberos, en este caso queremos empezar recordando esta premisa, dependerá de los riesgos existentes en el ámbito de actuación, de la disponibilidad de personal adiestrado, de la eficiencia y formación de la cadena de mando, de las prioridades de inversión, de la implantación de procedimientos, de la garantía de mantenimiento a lo largo del tiempo..., sin tener en cuenta todo esto y algunas cosas más, desde luego es mejor olvidarnos del asunto.
Por mi parte, no recomendaría este equipo si su utilidad se centrara exclusivamente en incendios
en túneles, a menos que exista un riesgo muy importante en este sentido, pero resulta que el equipo puede ser empleado para mejorar la eficacia en otro tipo de intervenciones que sumadas en su conjunto podrían rentabilizar el esfuerzo de adquisición y puesta en uso.
Aplicaciones:
Incendios en túneles
En el caso de túneles bien equipados, la intervención con apoyo del VMG se
va a sumar a las instalaciones del propio túnel y va a ser una garantía extra
en el caso de fallo de los sistemas fijos o incendios de magnitud excepcional.
Del mismo modo podría presurizarse una estación de metro, galerías de servicio, desgasificar redes subterráneas, etc.
Incendios en sótanos
En sótanos y garajes subterráneos de grandes dimensiones, el caudal que aportan los ventiladores de
mano, es totalmente insuficiente, la aportación que puede realizar un VMG es
clara.
Así mismo en muchas de estas estructuras, existe gran dificultad en la
evacuación posterior de los humos, el equipo suele disponer de mangotes para trabajar en aspiración,
reduciendo de este modo los daños y nuestro tiempo de permanencia en el
siniestro.
Incendios industriales:
El
VMG aporta un valioso apoyo a estas intervenciones en dos sentidos, por una
parte con la apertura de portones y rotura de cubiertas, podremos ejercer una
ventilación más intensa y rápida en estos fuegos, obviamente valorando el
incremento del mismo por el aporte extra de oxígeno; por otra parte, el equipo
permite la inyección de agua generando un chorro nebulizado de gran alcance,
reduciendo de este modo la intensidad del fuego y bajando las calorías del
entorno.
Incendios en edificios públicos:
Mercancías peligrosas:
En determinadas
situaciones en las que existe fuga de un gas tóxico e incluso inflamable, el VMG puede dirigir los
gases en el sentido deseado o evacuarlos de un recinto cerrado. Aunque es una
situación a valorar con muchas precauciones, puede resolver situaciones complejas
que de otra forma no podríamos más que evacuar y esperar.
También se ha valorado su empleo para realizar descontaminación masiva de personal y de vehículos empleando la nebulización.
Incendios forestales:
Cuerpos de bomberos en
Francia, han empleado estos ventiladores para la protección de puntos sensibles
(camping, viviendas, etc) amenazados por incendios forestales. Tanto la
ventilación como el efecto de nebulización, posibilitan el corte de la
propagación en zonas muy localizadas.
jueves, 22 de enero de 2015
BOMBEROS: HEROES O PROFESIONAES
No es que los dos términos sean antagónicos o excluyentes, pero a menudo se tratan de heroicas conductas poco profesionales o incluso temerarias y con demasiada frecuencia se viste nuestra profesión de heroica hasta el punto que hemos llegado a creérnoslo. Esto puede venirnos bien para fomentar una alta valoración social en la comunidad, pero a parte de no ser cierto, puede dificultar nuestro desarrollo profesional, ya que no se cuestionan nuestras acciones, ¡faltaría más, encima que nos jugamos el tipo!.
Resulta que héroe es aquella persona que realiza una acción heroica, y una acción heroica es aquella que requiere para su realización, valentía o es muy difícil de hacer, el término heroico está por tanto sujeto a una valoración subjetiva, en este sentido, lo que es heroico para una persona puede no serlo para otra y una auténtica heroicidad realizada por una persona, puede ser un simple trámite si la realiza otra.
Por tanto, cuando un ciudadano normal que presencia un incendio en una vivienda, entra dentro y rescata a un niño, puede ser un acto heroico ya que se enfrenta a una situación que desconoce, que percibe como de extremo riesgo y para la que nadie le ha formado; si ese ciudadano es un bombero que pasaba por allí, evalúa la situación, observa que el fuego está en el salón, que al abrir la puerta de la vivienda el plano neutro permanece alto, se arrastra hasta cerrar la puerta que comunica el salón con el resto de la casa, se apresura a rastrear las habitaciones hasta dar con el niño y lo saca; no es una heroicidad ya que sabía lo que estaba haciendo, valoró la situación, no sentía miedo ya que sentía que controlaba la situación, el riesgo, aun existiendo era mínimo. La gente que lo ve salir, ni va a saber que es bombero, ni aunque lo supiera tiene porqué saber que actuó de una forma profesional, controlada y segura; no digamos si a demás va con su uniforme de bombero, un equipo de respiración, un tendido, un camión y cuatro compañeros más, en consecuencia el público en general percibe como heroica la actuación de los bomberos y esta percepción es alimentada en muchos casos por los medios y por los políticos.
Situaciones en las que el público nos ve como héroes, nosotros sabemos que "no es para tanto", esto no quiere decir que nuestra profesión no sea de riesgo, en cualquier otra profesión, incluidas aquellas que presentan mayor siniestralidad que la nuestra, como puedan ser las relacionadas con la construcción o incluso la minería, existe o debe existir tiempo y medios para evitar el accidente, otra cosa es que no se equipe correctamente al trabajador, o se trabaje con prisa, o no se de formación en riesgos, etc. El bombero trabaja habitualmente contra el tiempo, no se pueden tomar y analizar todos los datos, muchas veces hay que planificar sobre riesgos desconocidos.
Puede suceder que efectivamente nuestra actuación en un momento se convierta en heroica, incluso sin nosotros pretenderlo, esto sucede, por ejemplo, cuando en plena intervención un cambio no previsto en las condiciones, sometan a un equipo a una situación grave de riesgo y hay que disparar el plan SOS para su rescate, asumiendo un riesgo elevado.
También puede suceder que un servicio de bomberos actúe de manera sistemática de forma heroica, jugándose el tipo cada vez que se enfrenta a su trabajo, esto suele ser consecuencia de una filosofía anticuada que de alguna forma fuerce al bombero a jugársela si quiere ser un buen bombero; aun recuerdo cuando entré por primera vez en el Parque y los veteranos competían por ver quién tenia más cicatrices o la quemadura más grande, me parecía admirable. Con el tiempo, la evolución de la profesión, afianzamiento de mis conocimientos, contacto con otros servicios europeos más avanzados en el campo de la formación o los procedimientos, supe ver que la valoración debería ser justamente la opuesta, el que tiene más quemaduras es el peor bombero, todo accidente es el resultado de una cadena de errores, cuantos más accidentes sufra un bombero o se contabilicen en un Servicio, más errores se han cometido y por tanto peor será la competencia del bombero o del Servicio.
Bien es verdad, que a veces nos encontramos con Servicios de bomberos con una equipación muy deficiente,o cuyo personal cuenta con un bajo nivel de formación o entrenamiento, e incluso hay muchos servicios que trabajan sin procedimientos operativos o estos están mal concebidos; en estas situaciones cuando una dotación acude a una llamada puede exponerse a escenarios que son verdaderamente heroicos, viene siendo la situación descrita del ciudadano que pasaba por allí y arriesgó su vida haciendo lo que podía.
Al final, lo realmente preocupante desde mi punto de vista, no es tanto que la gente nos vea como héroes, a veces la sociedad necesita tener héroes, lo preocupante es que nosotros nos lo creamos y no analicemos la realidad con el fin de mejorar nuestras actuaciones, no para buscar culpables.
Es necesario que un profesional de la emergencia tenga entre sus cualidades dosis altas de generosidad, la suficiente como para afrontar, llegado el momento, situaciones que requieran un ejercicio de valentía, asumiendo un plus de riesgo con el fin de ayudar a los demás, pero deberán ser situaciones muy excepcionales, lo normal es que nuestras actuaciones sean PROFESIONALES, no HEROICAS.
Resulta que héroe es aquella persona que realiza una acción heroica, y una acción heroica es aquella que requiere para su realización, valentía o es muy difícil de hacer, el término heroico está por tanto sujeto a una valoración subjetiva, en este sentido, lo que es heroico para una persona puede no serlo para otra y una auténtica heroicidad realizada por una persona, puede ser un simple trámite si la realiza otra.
Por tanto, cuando un ciudadano normal que presencia un incendio en una vivienda, entra dentro y rescata a un niño, puede ser un acto heroico ya que se enfrenta a una situación que desconoce, que percibe como de extremo riesgo y para la que nadie le ha formado; si ese ciudadano es un bombero que pasaba por allí, evalúa la situación, observa que el fuego está en el salón, que al abrir la puerta de la vivienda el plano neutro permanece alto, se arrastra hasta cerrar la puerta que comunica el salón con el resto de la casa, se apresura a rastrear las habitaciones hasta dar con el niño y lo saca; no es una heroicidad ya que sabía lo que estaba haciendo, valoró la situación, no sentía miedo ya que sentía que controlaba la situación, el riesgo, aun existiendo era mínimo. La gente que lo ve salir, ni va a saber que es bombero, ni aunque lo supiera tiene porqué saber que actuó de una forma profesional, controlada y segura; no digamos si a demás va con su uniforme de bombero, un equipo de respiración, un tendido, un camión y cuatro compañeros más, en consecuencia el público en general percibe como heroica la actuación de los bomberos y esta percepción es alimentada en muchos casos por los medios y por los políticos.
Situaciones en las que el público nos ve como héroes, nosotros sabemos que "no es para tanto", esto no quiere decir que nuestra profesión no sea de riesgo, en cualquier otra profesión, incluidas aquellas que presentan mayor siniestralidad que la nuestra, como puedan ser las relacionadas con la construcción o incluso la minería, existe o debe existir tiempo y medios para evitar el accidente, otra cosa es que no se equipe correctamente al trabajador, o se trabaje con prisa, o no se de formación en riesgos, etc. El bombero trabaja habitualmente contra el tiempo, no se pueden tomar y analizar todos los datos, muchas veces hay que planificar sobre riesgos desconocidos.
Puede suceder que efectivamente nuestra actuación en un momento se convierta en heroica, incluso sin nosotros pretenderlo, esto sucede, por ejemplo, cuando en plena intervención un cambio no previsto en las condiciones, sometan a un equipo a una situación grave de riesgo y hay que disparar el plan SOS para su rescate, asumiendo un riesgo elevado.
También puede suceder que un servicio de bomberos actúe de manera sistemática de forma heroica, jugándose el tipo cada vez que se enfrenta a su trabajo, esto suele ser consecuencia de una filosofía anticuada que de alguna forma fuerce al bombero a jugársela si quiere ser un buen bombero; aun recuerdo cuando entré por primera vez en el Parque y los veteranos competían por ver quién tenia más cicatrices o la quemadura más grande, me parecía admirable. Con el tiempo, la evolución de la profesión, afianzamiento de mis conocimientos, contacto con otros servicios europeos más avanzados en el campo de la formación o los procedimientos, supe ver que la valoración debería ser justamente la opuesta, el que tiene más quemaduras es el peor bombero, todo accidente es el resultado de una cadena de errores, cuantos más accidentes sufra un bombero o se contabilicen en un Servicio, más errores se han cometido y por tanto peor será la competencia del bombero o del Servicio.
Bien es verdad, que a veces nos encontramos con Servicios de bomberos con una equipación muy deficiente,o cuyo personal cuenta con un bajo nivel de formación o entrenamiento, e incluso hay muchos servicios que trabajan sin procedimientos operativos o estos están mal concebidos; en estas situaciones cuando una dotación acude a una llamada puede exponerse a escenarios que son verdaderamente heroicos, viene siendo la situación descrita del ciudadano que pasaba por allí y arriesgó su vida haciendo lo que podía.
Al final, lo realmente preocupante desde mi punto de vista, no es tanto que la gente nos vea como héroes, a veces la sociedad necesita tener héroes, lo preocupante es que nosotros nos lo creamos y no analicemos la realidad con el fin de mejorar nuestras actuaciones, no para buscar culpables.
Es necesario que un profesional de la emergencia tenga entre sus cualidades dosis altas de generosidad, la suficiente como para afrontar, llegado el momento, situaciones que requieran un ejercicio de valentía, asumiendo un plus de riesgo con el fin de ayudar a los demás, pero deberán ser situaciones muy excepcionales, lo normal es que nuestras actuaciones sean PROFESIONALES, no HEROICAS.
sábado, 6 de diciembre de 2014
PROCEDIMIENTO OPERATIVO ESTÁNDAR
P.O.E. (en ingles SOP)
En el artículo anterior hablábamos de procedimiento operativo estándar frente a riesgos radiológico, pero quizás tendríamos que haber empezado hablando de "a qué llamamos nosotros procedimiento operativo estándar".
Los procedimientos operativos (PO) son documentos que constituyen órdenes del Cuerpo, escritas, de obligado cumplimiento y que definen las pautas a seguir y métodos de trabajo de cara a las intervenciones, constituyen la estrategia general del Servicio frente a los siniestros comunes, por tanto son una herramienta esencial exigible a cualquier organización de emergencia.
Son una garantía para los miembros de la organización, en especial para la cadena de Mando, en cuanto que marcan las pautas iniciales a seguir y por tanto, en su ejecución, la organización en su conjunto asume la responsabilidad de las acciones definidas y no recae ésta en sus miembros de forma individual, más allá de exigirles su correcta ejecución, ello no quiere decir que en un PO puedan quedar recogidas todas las situaciones ni mucho menos, todos los pasos o decisiones a tomar en una emergencia, desgraciadamente no es posible diseñar un "recetario" a seguir paso a paso para cada siniestro.
Los PO incluyen diversos aspectos relacionados con el dispositivo de intervención u operativo:
En el artículo anterior hablábamos de procedimiento operativo estándar frente a riesgos radiológico, pero quizás tendríamos que haber empezado hablando de "a qué llamamos nosotros procedimiento operativo estándar".
Los procedimientos operativos (PO) son documentos que constituyen órdenes del Cuerpo, escritas, de obligado cumplimiento y que definen las pautas a seguir y métodos de trabajo de cara a las intervenciones, constituyen la estrategia general del Servicio frente a los siniestros comunes, por tanto son una herramienta esencial exigible a cualquier organización de emergencia.
Son una garantía para los miembros de la organización, en especial para la cadena de Mando, en cuanto que marcan las pautas iniciales a seguir y por tanto, en su ejecución, la organización en su conjunto asume la responsabilidad de las acciones definidas y no recae ésta en sus miembros de forma individual, más allá de exigirles su correcta ejecución, ello no quiere decir que en un PO puedan quedar recogidas todas las situaciones ni mucho menos, todos los pasos o decisiones a tomar en una emergencia, desgraciadamente no es posible diseñar un "recetario" a seguir paso a paso para cada siniestro.
Los PO incluyen diversos aspectos relacionados con el dispositivo de intervención u operativo:
- Organización operativa y cadena de mando
- Centro de Coordinación Operativa
- Niveles de alarma y trenes de salida
- Procedimientos Operativos Estándar
- Pre-planes de intervención
miércoles, 19 de noviembre de 2014
RIESGO RADIOLÓGICO
PROCEDIMIENTO DE INTERVENCIÓN (POE)
Mi recomendación es que estos temas sean
abordados por unidades especializadas, con un equipamiento y
formación avanzados, como apoyo a dotaciones ordinarias con
conocimientos básicos en la materia. A partir de aquí, el grado de
especialización vendrá determinado por la implicación de nuestro
Servicio en las distintas fases de evolución de la intervención o
la asunción de competencias
Las intervenciones en las que se ven implicadas
sustancias radiactivas pertenecen a ese grupo de siniestros de
bajísima frecuencia, lo normal es que cualquier bombero se jubile
sin haber visto ninguna, ello no quiere decir que no pueda ocurrir y
precisamente por su baja frecuencia nos pueden sorprender sin la
preparación adecuada.
En este caso, además hablamos de una temática
ciertamente compleja, por mucho que simplifiquemos se necesitan
ciertos conocimientos técnicos, un adiestramiento muy especializado
y un equipamiento específico; si bien en la mayoría de los
escenarios que nos podemos encontrar el riesgo real es pequeño y en
muchas ocasiones el mayor problema se plantea a nivel de "alarma
social".
![]() |
| Ejemplo de despliegue táctico |
En la elaboración de Procedimientos Operativos
Estándar (POE), he tenido en cuenta los siguientes escenarios:
- Accidentes en el transporte (aéreo, ferroviario y carretera)
- Incidentes en medios hospitalarios (medicina nuclear, laboratorios...)
- Siniestros en instalaciones industriales (almacenes, equipos, residuos...)
- Fuentes extraviadas ("fuentes huérfanas" o perdidas)
- Ámbito de delincuencia ("bombas sucias", robo, etc.)
Existen otros escenarios complejos que habría que
abordar de forma específica y a mayor escala, me refiero a los
accidentes en centrales nucleares, instalaciones o equipos militares
y a re-entrada de satélites con pilas nucleares.
lunes, 27 de octubre de 2014
MANDO Y CONTROL DE INCENDIO EN TUNELES
Recientemente hemos desarrollado e impartido la primera edición del "Curso de Mando y Control de Incendios en Túneles", un curso de tres días dirigido a mando y jefes de bomberos que habían recibido,previamente, el curso básico de incendio en túneles, también de tres días de duración; suman en total seis jornadas con un total 35 horas lectivas, lo que equivale al "Curso Avanzado de Incendio en Túneles", aunque con algunas diferencias menores.
Este grupo de 20 alumnos se convierte en el primero en recibir una formación tan completa en esta materia, el programa impartido consta de los siguientes contenido teóricos y práctico:
INTRODUCCIÓN
Objetivos del curso, didáctica, contenidos, logística...
REPASO DE CONCEPTOS BÁSICOS:
Problemática de intervención, comportamiento del fuego, etc.
DEMOSTRACIÓN: EVOLUCIÓN DEL FUEGO
Repetición de la maniobra del curso básico.
PRÁCTICAS: TÁCTICAS DE EXTINCIÓN Y RESCATE
Penetración profunda en humos para extinción y rastreo, con dos niveles de mando (ejercicio de brigada, 12 hombres)
METODOLOGÍA Y TÉCNICAS DE EXTINCIÓN Y RASTREO
Repaso del curso básico.
PRINCIPIOS BÁSICOS DE MANDO Y CONTROL
Desarrollo de los contenidos de mando y control adaptados a los túneles.
EVALUACIÓN Y ANTICIPACIÓN
Teoría de la evaluación de incendios, establecimiento de prioridades y anticipación.
CONTROL DE PERSONAL Y SEGURIDAD
Pautas de control de personal enfocadas esencialmente a la seguridad en la intervención.
PRÁCTICAS: EXTINCIÓN DE INCENDIO EN INSTALACIONES
Ejercicio de brigada con dos niveles de mando y simulando incendio en instalaciones en túneles y galerías.
PRÁCTICA: INCENDIO EN TÚNEL CON DOS SECTORES
Siniestro de Sección, con tres niveles de mando y simulando incendio en túnel con dos sectores de intervención y un PMP
EL PLAN DE ACCIÓN Y LOS PREPLANES
Clase sobre la elaboración del plan de acción, sus características y como implementarlo; tratando también el tema de pre-planes de intervención en túneles.
EL MANDO: SECTORES, NIVELES Y TOMA DE MANDO
Aplicando las características de los túneles, se plantea la sectorización típica apoyada en un despliegue de mandos.
PRÁCTICA: SIMULACRO GENERAL
Ejercicio de Sección con tres niveles de mando, dos sectores y al menos dos sub-sectores, con gran carga de presión del PMP.
EVALUACIÓN Y CLAUSURA
Todo el curso se ha desarrollado en las instalaciones de TST (Tunnel Safety Testing), participando 20 alumnos en las prácticas de un total de 24 participantes. El curso fue impartido por dos instructores principales de TST, con la colaboración de cuatro miembros de seguridad y tres ayudantes de logística y organización.
Este grupo de 20 alumnos se convierte en el primero en recibir una formación tan completa en esta materia, el programa impartido consta de los siguientes contenido teóricos y práctico:
INTRODUCCIÓN
Objetivos del curso, didáctica, contenidos, logística...
REPASO DE CONCEPTOS BÁSICOS:
Problemática de intervención, comportamiento del fuego, etc.DEMOSTRACIÓN: EVOLUCIÓN DEL FUEGO
Repetición de la maniobra del curso básico.
PRÁCTICAS: TÁCTICAS DE EXTINCIÓN Y RESCATE
Penetración profunda en humos para extinción y rastreo, con dos niveles de mando (ejercicio de brigada, 12 hombres)
METODOLOGÍA Y TÉCNICAS DE EXTINCIÓN Y RASTREO
Repaso del curso básico.PRINCIPIOS BÁSICOS DE MANDO Y CONTROL
Desarrollo de los contenidos de mando y control adaptados a los túneles.
EVALUACIÓN Y ANTICIPACIÓN
Teoría de la evaluación de incendios, establecimiento de prioridades y anticipación.
CONTROL DE PERSONAL Y SEGURIDAD
Pautas de control de personal enfocadas esencialmente a la seguridad en la intervención.
PRÁCTICAS: EXTINCIÓN DE INCENDIO EN INSTALACIONES
Ejercicio de brigada con dos niveles de mando y simulando incendio en instalaciones en túneles y galerías.
PRÁCTICA: INCENDIO EN TÚNEL CON DOS SECTORES
Siniestro de Sección, con tres niveles de mando y simulando incendio en túnel con dos sectores de intervención y un PMP
EL PLAN DE ACCIÓN Y LOS PREPLANES
Clase sobre la elaboración del plan de acción, sus características y como implementarlo; tratando también el tema de pre-planes de intervención en túneles.
EL MANDO: SECTORES, NIVELES Y TOMA DE MANDO
Aplicando las características de los túneles, se plantea la sectorización típica apoyada en un despliegue de mandos.
PRÁCTICA: SIMULACRO GENERAL
Ejercicio de Sección con tres niveles de mando, dos sectores y al menos dos sub-sectores, con gran carga de presión del PMP.
EVALUACIÓN Y CLAUSURA
Todo el curso se ha desarrollado en las instalaciones de TST (Tunnel Safety Testing), participando 20 alumnos en las prácticas de un total de 24 participantes. El curso fue impartido por dos instructores principales de TST, con la colaboración de cuatro miembros de seguridad y tres ayudantes de logística y organización.
miércoles, 8 de octubre de 2014
EL EVOLA: PROTOCOLOS ¿QUE PROTOCOLOS?
El évola está en España, después de mucho insistir las Autoridades acerca de lo preparados que estamos y de que el riesgo es mínimo, resulta que se transmite la enfermedad a una de las auxiliares de clínica encargada de atender al paciente trasladado desde África, el primer caso fuera de allí.
Pasamos de aislar todo un hospital a un "no es pa tanto", y es que los protocolos de intervención ante un riesgo biológico, no son ciencia espacial, basta con ponerse y quitarse un equipo de protección básico, una funda aislante desechable o reutilizable del nivel que aconsejen los expertos, una mascarilla de filtro físico, unas gafas de seguridad o pantalla, botas, patucos, una capucha y dobles guantes de latex; si tenemos que descontaminar, una solución de hipoclorito sódico que pareces ser que elimina eficaz mente a este "individuo" y todo en recipientes para deshechos biológico, lavaderos de agua clorada para pies y manos, vamos, nada del otro mundo para los que trabajamos un poco estos temas. Eso sí, dada la gravedad del caso, se ha de ser muy estricto con los sencillos pasos a realizar para pasar de la zona sucia a la zona limpia, pasos que se han de supervisar dado que son muchos y en un orden que no debe alterarse.
Yo no soy un experto en la materia y dada la gravedad de este patógeno, probablemente como bombero intervendría con un traje encapsulado; pero volviendo al caso, lo primero que sorprende y denuncian los propios sanitarios, es la falta de una unidad especializada en el control de estas situaciones, en un país acostumbrado a la improvisación no debería sorprenderme, pero en un tema tan serio la improvisación puede resultar muy cara. Creo que la Comunidad de Madrid, que tiene transferidas las competencias sanitarias, podría permitirse el "lujo" de disponer de un par de habitaciones de aislamiento, un equipo de 10 o 12 sanitarios especializados (auxiliares, enfermeras, médicos), incluso unos EPIs algo mejor preparados (trajes aislantes) y si se requiere del apoyo del Estado para mantener las instalaciones como centro de referencia para estas situaciones, pues se plantea.
Estoy convencido de que en España existen profesionales altamente cualificados para implementar equipos eficaces en este tipo de situaciones, tanto en la emergencia extra hospitalaria como en el entorno, mas controlado, de un hospital, entonces ¿porqué ha pasado lo que ha pasado?, podríamos pensar en la mala suerte, pero yo no creo demasiado en eso, habría que preguntar a nuestros políticos, aunque vista la rueda de prensa posterior a la noticia, hay poco que preguntar, a mi me ha quedado todo claro, y no lo digo con ironía; no por lo que contaron, sino por como lo contaron y lo que no contaron.
Por simples que sean los procesos a seguir, no se puede coger a unos trabajadores no habituados a este tipo de situaciones, darles una charla y un material y ponerlos a funcionar (como si estuviéramos en una situación de guerra o catástrofe) y a demás olvidarnos del entorno (supervisores del proceso, seguimiento posterior, control de resultados...) y de quien sabe cuantas cosas más que se han pasado por alto. Existe médicos españoles trabajando en ONGs en países afectados, con formación y experiencia, creo que uno de ellos debería haber sido "repatriado" unos días antes de la repatriación del misionero, para contar con su experiencia práctica.
Pero si los Servicios encargados en teoría de las emergencias sanitarias han demostrado estas carencias, habría mucho que decir sobre otros servicios a los que también nos incumbe o puede afectar el tema, los servicios policiales y bomberos, no tenemos ni el equipamiento ni la formación específica; sin comentarios.
Pasamos de aislar todo un hospital a un "no es pa tanto", y es que los protocolos de intervención ante un riesgo biológico, no son ciencia espacial, basta con ponerse y quitarse un equipo de protección básico, una funda aislante desechable o reutilizable del nivel que aconsejen los expertos, una mascarilla de filtro físico, unas gafas de seguridad o pantalla, botas, patucos, una capucha y dobles guantes de latex; si tenemos que descontaminar, una solución de hipoclorito sódico que pareces ser que elimina eficaz mente a este "individuo" y todo en recipientes para deshechos biológico, lavaderos de agua clorada para pies y manos, vamos, nada del otro mundo para los que trabajamos un poco estos temas. Eso sí, dada la gravedad del caso, se ha de ser muy estricto con los sencillos pasos a realizar para pasar de la zona sucia a la zona limpia, pasos que se han de supervisar dado que son muchos y en un orden que no debe alterarse.
Yo no soy un experto en la materia y dada la gravedad de este patógeno, probablemente como bombero intervendría con un traje encapsulado; pero volviendo al caso, lo primero que sorprende y denuncian los propios sanitarios, es la falta de una unidad especializada en el control de estas situaciones, en un país acostumbrado a la improvisación no debería sorprenderme, pero en un tema tan serio la improvisación puede resultar muy cara. Creo que la Comunidad de Madrid, que tiene transferidas las competencias sanitarias, podría permitirse el "lujo" de disponer de un par de habitaciones de aislamiento, un equipo de 10 o 12 sanitarios especializados (auxiliares, enfermeras, médicos), incluso unos EPIs algo mejor preparados (trajes aislantes) y si se requiere del apoyo del Estado para mantener las instalaciones como centro de referencia para estas situaciones, pues se plantea.
Estoy convencido de que en España existen profesionales altamente cualificados para implementar equipos eficaces en este tipo de situaciones, tanto en la emergencia extra hospitalaria como en el entorno, mas controlado, de un hospital, entonces ¿porqué ha pasado lo que ha pasado?, podríamos pensar en la mala suerte, pero yo no creo demasiado en eso, habría que preguntar a nuestros políticos, aunque vista la rueda de prensa posterior a la noticia, hay poco que preguntar, a mi me ha quedado todo claro, y no lo digo con ironía; no por lo que contaron, sino por como lo contaron y lo que no contaron.
Por simples que sean los procesos a seguir, no se puede coger a unos trabajadores no habituados a este tipo de situaciones, darles una charla y un material y ponerlos a funcionar (como si estuviéramos en una situación de guerra o catástrofe) y a demás olvidarnos del entorno (supervisores del proceso, seguimiento posterior, control de resultados...) y de quien sabe cuantas cosas más que se han pasado por alto. Existe médicos españoles trabajando en ONGs en países afectados, con formación y experiencia, creo que uno de ellos debería haber sido "repatriado" unos días antes de la repatriación del misionero, para contar con su experiencia práctica.
Pero si los Servicios encargados en teoría de las emergencias sanitarias han demostrado estas carencias, habría mucho que decir sobre otros servicios a los que también nos incumbe o puede afectar el tema, los servicios policiales y bomberos, no tenemos ni el equipamiento ni la formación específica; sin comentarios.
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