Incluye las técnicas habituales de rescate ligero, rescate pesado, manejo de víctimas, dirección y control para jefes de dotación y a nivel superior, etc.
La respuesta a emergencias es una actividad de carácter interdisciplinar, que somete al profesional a un estado constante de incertidumbre por muchos conocimientos que este posea y dado que las contadas experiencias no son en absoluto suficientes, es indudable que el carácter del individuo ejerce un peso esencial y por tanto el proceso de selección y promoción es crítico en el desarrollo de la organización.
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viernes, 25 de octubre de 2013
RESCATE EN ACCIDENTES DE TRÁFICO
Incluye las técnicas habituales de rescate ligero, rescate pesado, manejo de víctimas, dirección y control para jefes de dotación y a nivel superior, etc.
sábado, 19 de octubre de 2013
INCENDIOS EN LA INTERFASE
Desde hace muchos años y especialmente en los países desarrollados , se viene produciendo con frecuencia creciente, incendios que afectan a los límites entre la zona forestal y la urbana en sentido amplio (interfaz).
Pero ¿qué o cuál es la interfase?
Podemos hablar de interfase HUMANO/NATURAL para incluir todo un abanico de posibilidades, ya que la interfase es un espacio difuso que separa un área natural, más o menos alterada por el hombre, de un área de actividad humana o claramente modificada por el hombre con múltiples propósitos; de tal modo que la interfase podrá darse entre un entorno urbano, rural, industrial, residencial, lúdico, agrícola incluso infraestructuras, y un entorno forestal que podrá ser bosque, pastizal, matorral, rivera,etc.
En todos los casos, existe un común denominador a la hora de intervenir en incendios, por una parte se produce un cambio sustancial en la progresión del fuego y por otra parte se van a ver comprometidos vidas y/o bienes.
Estas circunstancias van a llevar a los bomberos y especialmente al Jefe de Intervención y a los Jefes de Sector, a tener que tomas decisiones complejas y variar las prioridades según las circunstancias y los recursos disponibles, es decir, la interfase obliga a introducir profundos cambios tanto en la estrategia como en las tácticas de dirección y control del incendio.
Pero ¿qué o cuál es la interfase?
Podemos hablar de interfase HUMANO/NATURAL para incluir todo un abanico de posibilidades, ya que la interfase es un espacio difuso que separa un área natural, más o menos alterada por el hombre, de un área de actividad humana o claramente modificada por el hombre con múltiples propósitos; de tal modo que la interfase podrá darse entre un entorno urbano, rural, industrial, residencial, lúdico, agrícola incluso infraestructuras, y un entorno forestal que podrá ser bosque, pastizal, matorral, rivera,etc.
En todos los casos, existe un común denominador a la hora de intervenir en incendios, por una parte se produce un cambio sustancial en la progresión del fuego y por otra parte se van a ver comprometidos vidas y/o bienes.
Estas circunstancias van a llevar a los bomberos y especialmente al Jefe de Intervención y a los Jefes de Sector, a tener que tomas decisiones complejas y variar las prioridades según las circunstancias y los recursos disponibles, es decir, la interfase obliga a introducir profundos cambios tanto en la estrategia como en las tácticas de dirección y control del incendio.
miércoles, 9 de octubre de 2013
FP BOMBERO
LA FORMACIÓN PROFESIONAL DEL BOMBERO
Aunque en la práctica los bomberos existen desde la época del Imperio Romano, la profesión de bombero como tal, es algo relativamente reciente. Quizás por este motivo existe una innumerable variedad de fórmulas, tantas como países e incluso dentro de algunos países hay diferencias regionales.
Existen bomberos voluntarios, bomberos profesionales a tiempo parcial, bomberos a tiempo completo, civiles, militares, públicos y privados, forestales, industriales, aeroportuarios, ... y así podríamos seguir indefinidamente.
No quiero decir que no puedan coexistir las diferentes fórmulas en sus ámbitos concretos, pero con tanta variedad es difícil homogeneizar la formación idónea para un profesional tan polivalente.
Sería deseable que a nivel internacional, quizás por parte de Naciones Unidas, se fijaran unos mínimos exigibles y sobre los que cada País o países de un entorno de desarrollo similar, edificaran su Servicio de Bomberos como respuesta esencial a las emergencias no policiales, ya que muchos abogamos porque sean los cuerpos de bomberos los que asuman estas competencias (incendios estructurales, incendios forestales, accidentes de circulación, rescates en espacios confinados, búsqueda y rescates en colapsados, accidentes con materias peligrosas, emergencias sanitarias, salvamento acuático, rescate en montaña, salvamento marítimo, ...); incidiendo en que los Servicios de Bomberos deberían formar parte de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado a un nivel y condiciones similares a los Servicios Policiales.
A partir de aquí, se podrían definir las condiciones y materias que deben constituir la formación profesional del bombero.
Aunque en la práctica los bomberos existen desde la época del Imperio Romano, la profesión de bombero como tal, es algo relativamente reciente. Quizás por este motivo existe una innumerable variedad de fórmulas, tantas como países e incluso dentro de algunos países hay diferencias regionales.
Existen bomberos voluntarios, bomberos profesionales a tiempo parcial, bomberos a tiempo completo, civiles, militares, públicos y privados, forestales, industriales, aeroportuarios, ... y así podríamos seguir indefinidamente.
No quiero decir que no puedan coexistir las diferentes fórmulas en sus ámbitos concretos, pero con tanta variedad es difícil homogeneizar la formación idónea para un profesional tan polivalente.
| Fire Service College UK |
Sería deseable que a nivel internacional, quizás por parte de Naciones Unidas, se fijaran unos mínimos exigibles y sobre los que cada País o países de un entorno de desarrollo similar, edificaran su Servicio de Bomberos como respuesta esencial a las emergencias no policiales, ya que muchos abogamos porque sean los cuerpos de bomberos los que asuman estas competencias (incendios estructurales, incendios forestales, accidentes de circulación, rescates en espacios confinados, búsqueda y rescates en colapsados, accidentes con materias peligrosas, emergencias sanitarias, salvamento acuático, rescate en montaña, salvamento marítimo, ...); incidiendo en que los Servicios de Bomberos deberían formar parte de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado a un nivel y condiciones similares a los Servicios Policiales.
A partir de aquí, se podrían definir las condiciones y materias que deben constituir la formación profesional del bombero.
martes, 20 de agosto de 2013
MODELOS DE EXTINCIÓN FORESTAL
De forma genérica podemos hablar de dos modelos o estrategias para la extinción de incendios forestales, una basada en la herramienta manual y otra en los tendidos de mangueras;
a partir de cada una de ellas existen muchas combinaciones y fórmulas
diversas. Podemos hablar de un modelo FORESTAL y un modelo BOMBERIL,
para entendernos.
El modelo FORESTAL tiene su origen en las cuadrillas de trabajo forestal, su evolución viene esencialmente de USA, gestionan extensiones enormes sin cobertura de servicios de emergencia (bomberos) tratan un pronto ataque con brigadas heli-transportadas y planifican ataques indirectos con maquinaria pesada y cuadrillas numerosas con herramientas manuales que utilizan en sus trabajos selvícolas y las quemas controladas como apoyo.
Esta fórmula cuenta con un personal acostumbrado a trabajar en el monte con el requerimiento físico que conlleva, hábil manejo de las herramientas y pueden contar con una organización preparada para gestionar una gran cantidad de recursos en una gran extensión y con un tipo de emergencia que no tiene fronteras, recordemos que el famoso ICS tiene su origen en la necesidad de organización planteada en estos grandes incendios forestales (GIF). Añadido a lo dicho, el origen en la ingeniería forestal implica, a priori, un gran conocimiento del desarrollo y predicción en la evolución de los incendios forestales.
Como inconvenientes y siendo conscientes de que estamos simplificando para tratar de entender todas las implicaciones, a priori este modelo no cuenta con un manejo desarrollado del empleo de tendidos y autobombas, el personal no está todo el año dedicado y adiestrado para emergencias (al final todas las emergencias ya sean forestales, urbanas, industriales, químicas..., tienen fundamentos comunes), el nivel de disciplina y de urgencia es menor que el de organizaciones de emergencia y tiene problemas para el tratamiento en la interfaz.
El modelo BOMBERIL, se basa en el empleo de los servicios de emergencia (bomberos) para organizar la extinción forestal, tienen mayor desarrollo en Europa, especialmente en Francia. Hablamos de un modelo que se desarrolla en regiones con amplio despliegue de estos servicios, mayor población y más densidad de vías de comunicación y por tanto con masas forestales rodeadas de actividad humana de todo tipo. En este caso la incidencia del GIF en el entorno implica abordar problemas de evacuación y protección de otro tipo de bienes, tratan el problema atacando con un amplio despliegue de autobombas sobre los frentes.
Este modelo implica mayor eficacia en el ataque directo, un equipo con agua es siete veces más eficaz que con herramienta, vamos a contar con un mejor manejo de la interfaz, el personal está más preparado para el movimiento de largos tendidos y está todo el año dedicado a la emergencia y por tanto manejando los conceptos generales: disciplina, evaluación, prioridades, petición de apoyo, coordinación, análisis dinámico de riesgos, comunicaciones, planificación, etc.
Por contra, no está tan acostumbrado a moverse por el monte, tiene mucha más dificultad en el empleo de herramienta manual, no suele manejar el fuego como elemento de control y falla en el análisis y especialmente en el ataque indirecto o ampliado y la anticipación.
El modelo FORESTAL tiene su origen en las cuadrillas de trabajo forestal, su evolución viene esencialmente de USA, gestionan extensiones enormes sin cobertura de servicios de emergencia (bomberos) tratan un pronto ataque con brigadas heli-transportadas y planifican ataques indirectos con maquinaria pesada y cuadrillas numerosas con herramientas manuales que utilizan en sus trabajos selvícolas y las quemas controladas como apoyo.
Esta fórmula cuenta con un personal acostumbrado a trabajar en el monte con el requerimiento físico que conlleva, hábil manejo de las herramientas y pueden contar con una organización preparada para gestionar una gran cantidad de recursos en una gran extensión y con un tipo de emergencia que no tiene fronteras, recordemos que el famoso ICS tiene su origen en la necesidad de organización planteada en estos grandes incendios forestales (GIF). Añadido a lo dicho, el origen en la ingeniería forestal implica, a priori, un gran conocimiento del desarrollo y predicción en la evolución de los incendios forestales.
Como inconvenientes y siendo conscientes de que estamos simplificando para tratar de entender todas las implicaciones, a priori este modelo no cuenta con un manejo desarrollado del empleo de tendidos y autobombas, el personal no está todo el año dedicado y adiestrado para emergencias (al final todas las emergencias ya sean forestales, urbanas, industriales, químicas..., tienen fundamentos comunes), el nivel de disciplina y de urgencia es menor que el de organizaciones de emergencia y tiene problemas para el tratamiento en la interfaz.
El modelo BOMBERIL, se basa en el empleo de los servicios de emergencia (bomberos) para organizar la extinción forestal, tienen mayor desarrollo en Europa, especialmente en Francia. Hablamos de un modelo que se desarrolla en regiones con amplio despliegue de estos servicios, mayor población y más densidad de vías de comunicación y por tanto con masas forestales rodeadas de actividad humana de todo tipo. En este caso la incidencia del GIF en el entorno implica abordar problemas de evacuación y protección de otro tipo de bienes, tratan el problema atacando con un amplio despliegue de autobombas sobre los frentes.Este modelo implica mayor eficacia en el ataque directo, un equipo con agua es siete veces más eficaz que con herramienta, vamos a contar con un mejor manejo de la interfaz, el personal está más preparado para el movimiento de largos tendidos y está todo el año dedicado a la emergencia y por tanto manejando los conceptos generales: disciplina, evaluación, prioridades, petición de apoyo, coordinación, análisis dinámico de riesgos, comunicaciones, planificación, etc.
Por contra, no está tan acostumbrado a moverse por el monte, tiene mucha más dificultad en el empleo de herramienta manual, no suele manejar el fuego como elemento de control y falla en el análisis y especialmente en el ataque indirecto o ampliado y la anticipación.
domingo, 18 de agosto de 2013
ESPECIALIDADES EN BOMBEROS
La especialización en los Cuerpos de Bomberos de España, como en muchos países, es una
asignatura pendiente y un tema controvertido desde hace años.
Algunos Cuerpos de Bomberos tienen unidades con cierto grado de
especialización y en muchos casos, más como una
iniciativa particular de parte de algunos miembros de la plantilla o por circunstancias aleatorias, que por demanda real
de la organización o la sociedad, en el marco de un plan de desarrollo estratégico
y de respuesta integrada. Recuerdo un Servicio de Bomberos municipal que hacía más de diez años que tenían un grupo de rescate en altura (bomberos montañeros) que nunca habían tenido una intervención en esos diez años y sin embargo no contaban con especialistas en riesgo químico teniendo en los alrededores numerosas empresas con una altísima probabilidad de generar siniestros con implicación de sustancias químicas.
![]() |
| Curso de especialización en riesgo químiconda |
Habría que determinar en primer lugar lo que entendemos por especialización, el bombero tradicionalmente se ha definido como "especializado en la no especialización", teniendo que abordar todo tipo de situaciones, en muchos casos recurriendo a la improvisación; es cierto que el bombero en su formación y posterior trabajo ha de tener una base genérica que le permita resolver numerosas situaciones de riesgo con suficientes garantías. No obstante, a medida que un Servicio de Emergencia evoluciona mejora su capacidad de respuesta a situaciones más complejas, o aborda competencias que antes no podían afrontar con eficiencia.
Pueden existir especialistas en materias comúnmente relacionadas con el servicio de bomberos, como puedan ser unidades especializadas en rescate pesado en accidentes de tráfico, unidades de respuesta química, buceo profundo en humos o los célebres USAR.
Pueden existir especialistas en materias comúnmente relacionadas con el servicio de bomberos, como puedan ser unidades especializadas en rescate pesado en accidentes de tráfico, unidades de respuesta química, buceo profundo en humos o los célebres USAR.
sábado, 27 de julio de 2013
ANÁLISIS POST INCIDENTE
¿Cómo puede un Servicio de Bomberos, o de emergencias en general, estar preparado para afrontar un siniestro o mas bien una lamentable catástrofe como el reciente accidente de ferrocarril en Santiago de Compostela?
Con demasiada frecuencia en nuestro País estas catástrofes se abordan improvisando, la improvisación en emergencias no es algo malo, puede ser una cualidad deseable dada la dificultad para planificar por falta de tiempo e información, dos características intrínsecas a la emergencia; pero la capacidad de improvisar es algo bueno dentro de un orden o una planificación establecida, no podemos esperar cierta organización y coordinación si no contamos con procedimientos previos, no solo escrito, que a veces existen, sino ensayados y corregidos y con la cadena de mando adecuada para ejecutarlos.
A diario los Servicios de emergencia afrontan intervenciones de pequeña escala, en este tipo de intervenciones normalmente las decisiones que se toman no suelen ser críticas, y en todas las acciones realizadas se juega con cierto margen de error, de tal forma que si se ejecuta una táctica equivocada o un miembro del equipo falla, se puede corregir sobre la marcha "sin que se note demasiado". Nos referimos al incendio de la campana extractora, al accidente de un turismo o a un fuego de pasto; siniestros que en general resuelven una o dos dotaciones con un nivel de mando o a lo sumo dos.
A poco que exista cierto grado de auto crítica, en casi todas, por no decir todas las intervenciones en emergencias podemos identificar fallos por pequeños que sean, o si queremos decirlo de otra forma, aspectos a mejorar.
Pero ¿Que sucede cuando estamos ante un siniestro de mediana o gran escala como el referido?
En estos casos, los fallos si pueden convertir la intervención en un caos y llegar a empeorar gravemente la situación, es en estas en las que mejor se mide la capacidad de respuesta de una organización y es también la mejor oportunidad para mejorar y desarrollarse personal y colectivamente; claro que es esencial reconocer y analizar lo que ha pasado haciendo un ejercicio, a veces doloroso, de sinceridad, como decía un viejo amigo, "...hay que ser muy hombre para asumir los errores...".
Desgraciadamente es muy frecuente que no se realice este ejercicio, o se haga de forma somera, para cubrir el expediente, intentado tapar los fallos (justo lo contrario que hay que hacer) o si que se intenta hacer pero no se organiza adecuadamente; cualquiera que sea el caso, el enorme valor que puede aportar esta experiencia cae en saco roto, incluso los propios participantes no aprovechan plenamente las vivencias, ya que el escenario de la emergencia es un "gran cuadro" del que cada uno de los participantes solo percibió una parte de "lo pintado", cuantas veces me he encontrado con visiones totalmente sesgadas e incluso completamente equivocadas en la versión que un bombero o un mando daba de una intervención, desde luego sin ninguna mala intención por su parte.
A diario los Servicios de emergencia afrontan intervenciones de pequeña escala, en este tipo de intervenciones normalmente las decisiones que se toman no suelen ser críticas, y en todas las acciones realizadas se juega con cierto margen de error, de tal forma que si se ejecuta una táctica equivocada o un miembro del equipo falla, se puede corregir sobre la marcha "sin que se note demasiado". Nos referimos al incendio de la campana extractora, al accidente de un turismo o a un fuego de pasto; siniestros que en general resuelven una o dos dotaciones con un nivel de mando o a lo sumo dos.
A poco que exista cierto grado de auto crítica, en casi todas, por no decir todas las intervenciones en emergencias podemos identificar fallos por pequeños que sean, o si queremos decirlo de otra forma, aspectos a mejorar.
Pero ¿Que sucede cuando estamos ante un siniestro de mediana o gran escala como el referido?
En estos casos, los fallos si pueden convertir la intervención en un caos y llegar a empeorar gravemente la situación, es en estas en las que mejor se mide la capacidad de respuesta de una organización y es también la mejor oportunidad para mejorar y desarrollarse personal y colectivamente; claro que es esencial reconocer y analizar lo que ha pasado haciendo un ejercicio, a veces doloroso, de sinceridad, como decía un viejo amigo, "...hay que ser muy hombre para asumir los errores...".
Desgraciadamente es muy frecuente que no se realice este ejercicio, o se haga de forma somera, para cubrir el expediente, intentado tapar los fallos (justo lo contrario que hay que hacer) o si que se intenta hacer pero no se organiza adecuadamente; cualquiera que sea el caso, el enorme valor que puede aportar esta experiencia cae en saco roto, incluso los propios participantes no aprovechan plenamente las vivencias, ya que el escenario de la emergencia es un "gran cuadro" del que cada uno de los participantes solo percibió una parte de "lo pintado", cuantas veces me he encontrado con visiones totalmente sesgadas e incluso completamente equivocadas en la versión que un bombero o un mando daba de una intervención, desde luego sin ninguna mala intención por su parte.
lunes, 22 de julio de 2013
RESCATE EN ZANJAS
![]() |
| Publicado en www.bubok.es |
Las zanjas, vaciados y taludes, son obras muy
frecuentes dentro de la construcción, obras públicas, servicios,
mantenimiento de infraestructuras, etc.; por tanto es lógico que la
incidencia de siniestros en estas obras, sea mayor que en otras.
Tienen una serie de características que las hacen especialmente
peligrosas: son de rápida ejecución, al mismo tiempo suelen ser
obras temporales, se van a rellenar en breve y frecuentemente se
abren zanjas con escaso control y baja formación en medidas de
seguridad, por último el tipo de accidentes a menudo acarrea la
pérdida de vidas.
Foto
1.1
Se realizan zanjas con finalidades variadas:
realización de cimentaciones, canalizaciones de abastecimiento de
agua, redes de drenaje y saneamiento, conducciones de gas,
oleoductos, control hídrico y cableados eléctricos, esencialmente.
La excavación de pozos vaciados y taludes, sin ser zanjas, poseen
elementos comunes que pueden aplicarse en caso de accidentes, como es
la realización de entibados; aunque en este trabajo nos centraremos
en zanjas, trataremos de forma somera el caso de taludes y vaciados.
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