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jueves, 30 de enero de 2020

HOJA TÁCTICA DE PRIMERA RESPUESTA

La "Hoja Táctica de Primera Respuesta", es una guía rápida que pretende ayudar al Jefe de Intervención en su función de dirección y control del siniestro.

Es una guía pensada para un nivel de mando táctico, definido como el mando de una intervención que por su tamaño y /o complejidad, requiere de una sectorización y reparto de recursos con asignación de mandos de sector; supera las funciones de un nivel de mando operacional que asigna funciones y tareas mientras controla todos los aspectos de la respuesta inicial hasta la llegada de un mando superior.
Así mismo, no está pensada para abordar estados avanzados de la respuesta táctica y mucho menos servir de guía en un nivel de mando estratégico, por eso la denominamos de "primera respuesta"; si la intervención empeora, los datos y acciones plasmadas en esta hoja de trabajo se trasladarán al Puesto de Mando Avanzado, donde servirán de partida para un desarrollo completo y con un grado mayor de apoyo al Jefe de Intervención (logística, planificación, información, comunicaciones, enlace y seguridad).
Se ha pretendido elaborar un documento que pueda aplicarse a cualquier tipo de intervención, por lo que los diferentes epígrafes tienen un carácter genérico; obviamente se pueden elaborar hojas tácticas específicas para cada intervención tipo, de forma que se ajuste mucho más cada uno de los apartados de que consta.

ESTRUCTURA:
En primer lugar, figuran los datos iniciales trasladados por la Central de Coordinación Operativa al Oficial de Guardia despachado en calidad de Mando Táctico, a una intervención que tenga potencial de desarrollo importante. Normalmente esta información es escasa y en muchas ocasiones poco fiable, pero si se dispusiera de abundante información, fiable, verídica y oportuna, puede plasmarse en el apartado destinado a EVALUACIÓN PRIMARIA. En la hora de activación, preferentemente debería constar la hora en que se solicito el servicio a la Central, ya que es un dato valioso para estimar el tiempo de evolución del siniestro.

En el siguiente apartado, se desglosan los medios propios activados y ajenos solicitados, en primer lugar el tipo de vehículos con un cuadro al margen para anotar si ya han llegado al lugar. También se deja un espacio para los recursos externos, de forma genérica los recursos policiales, sanitarios y en su caso forestales y un espacio para otros recursos como pueda ser: protección civil, compañía eléctrica, compañía de gas, transportista, etc.

Finalmente dentro de "medios" se reflejan los mandos a cargo de las dotaciones (alfas y bravos), mandos de nivel operacional superior (J.3), que se harían cargo de sectores y finalmente los mandos de nivel táctico que pudieran concurrir (J2), uno de los cuales será el Jefe de Intervención. 

lunes, 28 de agosto de 2017

LA FORMACIÓN DEL BOMBERO

Muchos Servicios de Bomberos tienen dudas a cerca de cual ha de ser la formación básica de un bombero, de echo no hay unanimidad a nivel nacional ni europeo a cerca de contenidos, duración, competencias, etc. Estamos ante una profesión, que a mi entender dista mucho de estar plenamente reglada, en primer lugar porque es variado el campo de competencias, así hay Servicios de bomberos con competencias sanitarias y otros que no, hay Servicios competentes en rescate acuático o sub acuático y otros no, hay Servicios competentes en rescate en montaña y otros no, hay Servicios con competencia en incendios forestales y otros no, etc.; pero también en cuanto al grado de profesionalidad, hay servicios de voluntarios, de contratados discontinuos, a tiempo parcial, colaboradores, privados, industriales, de aeropuertos, etc.

Los últimos años en España, se ha formalizado un programa formativo (INCUAL) más o menos definido, pero a mi juicio y el de muchos compañeros, poco exigente en cuanto a requerimientos de medios y profesorado y en el que faltan materias, otras se repiten y algunas serían más bien motivo de especialización; con todo y con ello, es un primer paso para regular la profesión, a falta de hacer obligatoria esta enseñanza para todo bombero, al menos de nuevo ingreso.

Mi experiencia de 28 años, gran parte de los cuales participando de una forma u otra en materia formativa en emergencias, me dice que para formar aceptablemente a un aspirante a bombero, se requieren de unos seis meses (unas 700 horas), si bien lo óptimo para alcanzar las destrezas requeridas en una profesión tan multi-disciplinar como la nuestra, sería de unas 1.500 horas, aproximadamente un 40% teóricas y un 60% prácticas, sin abordar especializaciones que requerirían una formación adicional.

A modo de ejemplo incluyo un catálogo de módulos y unidades formativas con las que estamos trabajando y que podría incluir esta formación básica del bombero, obviado especializaciones y por supuesto la formación de la cadena de mando, un tema mucho más complejo a tratar:











ÁREAS DOCENTES (AD) MÓDULOS FORMATIVOS (MF) UNIDADES FORMATIVAS (UF)








Nº
AD-1 NORMATIVA Y LEGISLACIÓN

MF-1.1 Legislación y normativa específica
1
UF-1.1.a La ley  y el Reglamento del Cuerpo y normativa 
2
UF-1.1.b Normativa interna: organización operativa y administrativa
3
UF-1.1.c La protección Civil: normativa y legislación
4
UF-1.1.d Normativas y recomendaciones nacionales
5
UF-1.1.e Normativa internacional

MF-1.2 Legislación y normativa aplicable
6
UF-1.2.a La ley de Prevención de Riesgos Laborales
7
UF-1.2.b Legislación general aplicable

MF-1.3 Normativa de prevención
8
UF-1.3.a Normativa de prevención en la edificación
9
UF-1.3.b Normativa de prevención en el medio rural y forestal
10
UF-1.3.c Normativa de prevención en la industria
11
UF-1.3.d Evaluación de riesgos y medidas preventivas
AD-2 CIENCIAS APLICADAS

MF-2.1 Hidráulica aplicada
12
UF-2.1.a Principios de la hidráulica
13
UF-2.1.b Las bombas hidráulicas
14
UF-2.1.c Mangueras, lanzas y accesorios

MF-2.2 Química aplicada
15
UF-2.2.a Principios de la química: propiedades químicas
16
UF-2.2.b Naturaleza del fuego y productos de la combustión
17
UF-2.2.c Agentes extintores y su aplicación

MF-2.3 Física aplicada
18
UF-2.3.a La termodinámica y sus leyes
19
UF-2.3.b Las propiedades de la materia
20
UF-2.3.c Mecánica y fuerzas: cinemática y dinámica
AD-3 INCENDIOS ESTRUCTURALES

MF-3.1 Comportamiento del fuego
21
UF-3.1.a Evolución del fuego confinado y del fuego libre
22
UF-3.1.b Ventilación de incendios: tácticas
23
UF-3.1.c Aplicación del agua: técnicas de extinción
24
UF-3.1.d Comportamiento de los materiales

MF-3.2 Materiales y equipos, manejo
25
UF-3.2.a Tendidos: técnicas de intervención
26
UF-3.2.b Equipo de protección individual
27
UF-3.2.c Equipos de protección respiratoria y accesorios
28
UF-3.2.d Material auxiliar y de apoyo: ventiladores, escalas, cuerdas...
29
UF-3.2.e Entradas forzosas y cerrajería aplicada

MF-3.3 Vehículos: características, conducción
30
UF-3.3.a Autobombas y nodrizas y vehículos ligeros
31
UF-3.3.b Vehículos aéreos: auto-escalas y auto-brazos
32
UF-3.3.c Conducción de emergencia

MF-3.4 Incendios residenciales y oficinas: PO
33
UF-3.4.a Incendios en construcciones unifamiliares
34
UF-3.4.b Incendios en edificación vertical y EGAs
35
UF-3.4.c Fuegos en cubiertas y de chimeneas
36
UF-3.4.d Fuegos en sótanos

MF-3.5 Incendios comerciales y uso público: PO
37
UF-3.5.a Incendios en usos comerciales y grandes superficies
38
UF-3.5.b Incendios en usos sanitarios y geriátricos
39
UF-3.5.c Incendios en uso docente y residencial público
40
UF-3.5.d Incendio en edificios históricos y museos
41
UF-3.5.e Incendio en usos sensibles: penitenciarios, policiales y otros

MF-3.6 Incendios industriales e infraestructuras: PO
42
UF-3.6.a Incendios en industrias químicas y petroquímicas
43
UF-3.6.b Incendios en almacenamiento de HC
44
UF-3.6.c Incendios en almacenes, apilamientos y fabricación
45
UF-3.6.d Incendio en centros de producción
46
UF-3.6.e Incendio en túneles y galerías
47
UF-3.6.f Incendio bajo rasante: bodegas, aparcamientos y otros
48
UF-3.6.g Incendio en infraestructuras eléctricas
49
UF-3.6.h Industrias y centros especiales: militares, pirotécnicos y otros

lunes, 19 de septiembre de 2016

NUEVA PUBLICACIÓN: INCENDIO EN TÚNELES Y GALERÍAS: Criterios de intervención

Por fin nos hemos decidido a editar un libro sobre incendios en túneles y galerías, después de 10 años trabajando sobre el tema y más de 40 cursos impartidos.

Elegimos el formato más barato, blanco y negro y en auto-edición, para hacerlo lo más asequible posible y con un beneficio testimonial pero que a la vez sea adquirida por alguien que la valore, el objetivo es que todos los profesionales realmente interesados tengan un acceso fácil a estos conocimientos.

Existen pocos trabajos en español, con contenidos limitados o muy dispersos, en este trabajo pretendemos agrupar lo que se sabe sobre comportamiento del fuego en los túneles, así como las medidas de seguridad que pueden aplicarse, pero el objetivo final de todo ello, es servir de ayuda a los equipos de intervención, esencialmente bomberos, pero también sería útil al personal de centros de control, equipos de primera intervención, fuerzas de seguridad y servicios sanitarios de emergencia.

Por supuesto, hemos consultado una ingente cantidad de biografía, mucha de ella en ingles, pero tampoco en ingles hemos encontrado ningún trabajo que aúne todos estos conocimientos y los enfoque a bomberos, con todo nuestro respeto a todos aquellos que si han escrito artículos y documentos y en los que por supuesto, nos hemos basado para enfocar este trabajo y sin los cuales hubiera sido muy pobre el resultado.

Tampoco hubiera sido posible desarrollar este trabajo, si no hubiésemos contado con las instalaciones únicas de la Fundación Barredo (Asturias) y sin los ensayos y cursos realizados en las mismas y gestionados por Tunnel Safety Testing S.A., lo que nos dio la oportunidad de ensayar fuegos a escala real, aplicando tácticas de intervención y técnicas de las que pudimos contrastar su eficacia.

Esperamos que os sea de utilidad y que colaboréis con nosotros enviándonos críticas constructivas, experiencias o sugerencias de cualquier tipo para poder mejorar futuras ediciones.



martes, 22 de septiembre de 2015

FICHA TÉCNICA/OPERATIVA

Fichas TOP

Los Cuerpos de Bomberos manejamos un sinfín de materiales, herramientas y equipos, hasta el punto de que entre guardia y guardia no recordamos ni donde están. Es difícil, con tanta variedad, conseguir una gran capacidad en el conocimiento y manejo de todos ellos, muchos de los cuales, a demás, se utilizan en contadas ocasiones; es por ello que el bombero necesita contar con un adiestramiento continuo y una definición clara e inequívoca de estos equipos, de sus características, prestaciones, usos, precauciones, limitaciones, procedimientos de funcionamiento, mantenimiento, etc.

En este sentido, los fabricantes, muchos de los cuales cuentan con el asesoramiento de bomberos en el diseños de sus equipos, cada vez más, procuran vender su producto con un manual de usuario completo. No obstante, incluso en aquellos productos que cuentan con este manual, es necesario revisarlo, extraer o resaltar lo esencial, eliminar datos innecesarios, adaptarlos a las necesidades de la organización en cuanto a la forma de utilización, incluso no sería la primera vez que un producto encuentra nuevos usos tras pasar por las manos de un turno de bomberos.

Me refiero con el nombre de Ficha Técnica/Operativa (TOP), precisamente a la ficha referente a un material concreto, elaboradas a partir del manual del usuario y demás datos aportados por el fabricante o simplemente datos técnicos o científicos contrastados, pero que incorpora una visión operativa del producto, es decir enfrenta al equipo con la realidad, no solo de la intervención, sino también del usuario (el bombero).

En una Ficha TOP, incluiríamos en general los siguientes apartados:

DESCRIPCIÓN: se comenta las partes del equipo, características generales, etc.

ESPECIFICACIONES: son las características técnicas específicas que normalmente suministra el fabricante y suelen responder a ensayos y normativas estándar.

OPERATIVIDAD: usos del equipo sobre el terreno, responde a prácticas y experiencias de uso, ensayos realizados e informes de actuaciones, etc.

MANEJO: es la puesta en marcha del equipo, su colocación, procedimientos de despliegue, sistemáticas de trabajo, precauciones, en definitiva, el manejo.

MANTENIMIENTO: igualmente nos apoyamos en las recomendaciones del fabricante y en las posibilidades de nuestro Servicio, para establecer unas pautas en el mantenimiento del equipo.

OTROS: puede haber apartados específicos de un equipo en concreto, como puede ser la descontaminación en trajes químicos.

sábado, 8 de agosto de 2015

LA EXPERIENCIA NO LO ES TODO

Muchas veces se alude a la experiencia para dar valor añadido a la decisión del Mando o a la eficacia del Bombero, incluso después de un accidente o una desastrosa intervención, se escucha aquello de "...tenían mucha experiencia..."  como si eso hiciera incomprensible el desastre y hubiera que focalizarlo en la "fatalidad" y esto vale también para otras profesiones; no quiero que de este artículo se deduzca que la experiencia no sirve de nada, entre otras cosas porque yo me encuentro ya entre los que pueden reforzar sus argumentos apelando a mis 26 años de experiencia en uno de los Servicios de Bomberos más importantes de España.


Existen tres argumentos que limitan el valor de la experiencia especialmente en emergencias:

1.- Las experiencias en emergencias vividas, sirven de poco si no se realiza un análisis global, detallado y autocrítico de las mismas.  

Yo he visto jubilarse Jefes con más de 35 años de experiencia que, a todas luces se podía ver que ellos pasaron por la emergencias pero las emergencias no pasaron por ellos, hasta el último día manifestaron su patente incapacidad para entender el siniestro.

Estoy bastante harto de escuchar eso de : ...hicimos lo que pudimos..., ¿que significa eso?, cualquier ciudadano que pase por allí puede decir lo mismo; o aquello de ...se trabajó bien..., es como no decir nada; yo jamás he vuelto de una emergencia plenamente satisfecho, por bueno que fuera el resultado, con el más somero análisis en caliente, encuentro siempre tres o cuatro elemento de mejora.

Lo que también tengo claro, es que no todo el mundo tiene capacidad para analizar correctamente una intervención y que a medida que se complica o descendemos en la escala de mando, el análisis se hace de forma más incompleta, no se tiene visión de todos los hechos, y a medida que la intervención es más sencilla o ascendemos en la escala, el análisis se hace más parcial, por temor a asumir la responsabilidad; en ambos casos se suele incurrir en la justificación, la culpa fue de otro.
                    
2.- Existe siempre el riesgo de intentar encajar la emergencia en curso con una emergencia anteriormente vivida y lo normal es que no encaje.

Muchos detractores de los Procedimientos Operativos Estándar, recurren a la frase hecha: "...ningún siniestro es igual a otro...", para justificar la ineficacia de éstos, claro que suelen ser los mismos que justifican sus decisiones en base a los años de experiencia, lo que es una incongruencia, si ningún siniestro es igual a otro ¿de que te sirve la experiencia?. Pués bién, ni una cosa ni la contraria.

Obviamente la mayoría de siniestros presentan un número de variables tan grande que es imposible encontrar una ecuación (procedimiento) al que puedan ajustarse, como también es evidente que todos ellos presentan pautas de evolución o comportamientos similares lo que implica que si pueden establecerse procedimientos genéricos para la intervención, siempre que sean lo suficientemente flexibles para encajar en cada siniestro dado.

Dicho esto, si es cierto, a mi me ha pasado, que un mando con muchas experiencias puede caer en la tentación de aplicar exactamente la misma estrategia y las mismas tácticas a un siniestro en curso, que las que aplicó en otro similar en el que le funcionó bien. El problema surge si a pesar de que no está resultando la solución replicada, se insiste en que tiene que funcionar, persistiendo en la aplicación hasta que el fracaso es irremediable.

3.- El aprendizaje basado en la mera experiencia, a parte de ser muy lento, sirve también para copiar la mala praxis.

Algunos viejos detractores de la formación profesional específica de BOMBERO, todavía hoy piensan que el bombero aprende de verdad pegándose al veterano y empapándose de su experiencia y forma de trabajar, esto es estupendo siempre y cuando el veterano sea un buen profesional y coincida con él en suficientes siniestros, el problema surge cuando el veterano comete errores, aplica malas técnicas, tiene errores de concepto, etc. que el novel va a copiar en su admiración por el veterano, y que a demás va a transmitir a su vez cuando él sea veterano, perpetuando de este modo "vicios" quizás hasta que alguien se de cuenta o suceda un accidente que lamentar.

A demás, no hay tantos siniestros ni tan variados, uno puede jubilarse tranquilamente sin haber visto nunca un gran incendio en túnel, ¿que experiencia se puede transmitir en estas emergencias?, así pues la experiencia como aprendizaje por si sola no es suficiente, si puede ayudar y mucho a un instructor de bomberos para transmitir a sus alumnos los conocimientos aplicados a las realidades, pero requiere estar apoyada esta experiencia en conocimientos, análisis y ensayos, si queremos que sea útil.

En definitiva, experiencia Si, pero una experiencia REFLEXIVA.


lunes, 29 de junio de 2015

ASIGNATURA PENDIENTE

Con bastante frecuencia los bomberos nos encontramos con accidentes y situaciones provocadas por negligencias o comportamientos equivocados del público en general y, en la mayoría de los casos, estos actos no son consecuencia de una intencionalidad o una compleja cadena de errores difíciles de prever, son acciones u omisiones sencillas, que se realizan o dejan de realizar por desconocimiento o desidia, pero que puntualmente provocan un desenlace grave de los acontecimientos.

Finalmente tenemos que acudir a emergencias que podrían haberse evitado con una acción simple; pongamos por caso una situación que se repite con cierta frecuencia, ese incendio de vivienda en un edificio de apartamentos, en el que las personas que escapan del apartamento incendiado, en su huida, dejan la puerta de la vivienda abierta y el humo invade el vestíbulo y continúa por la caja de escaleras en la que están las puertas abiertas, el humo se extiende a las plantas superiores y los vecinos asustados intentan escapara escaleras abajo mientras la policía anima, por los telefonillos, a la evacuación de todo el edificio. Al llegar los bomberos encontramos gente bajando por las escaleras obstaculizando los accesos, personas intoxicadas en descansillos, un montón de plantas que rastrear por encima de la incendiada, un control de propagación en la planta del incendio y a demás el incendio muy desarrollado en el apartamento afectado.

Analizando de forma simplificada, el simple echo de dejar la puerta abierta al escapara desencadena una situación de riesgo compleja más allás del propio incendio, la desidia de dejar las puertas de la caja de escaleras abiertas anula el recorrido de evacuación, y la iniciativa policial de evacuar sin analizar correctamente la situación, incrementa la dimensión del suceso. Finalmente, el agravamiento del suceso es consecuencia de una mala formación sobre el comportamiento en caso de incendio, no solo del público en general, sino en este caso, también de los Servicios Policiales.

En muchas ocasiones se han realizado campañas de concienciación sobre muchos de estos temas, especialmente cuando ha ocurrido algún acontecimiento grave, estoy recordando el incendio en el túnel del Mont Blanc y las posteriores campañas de prevención realizadas en muchos túneles, incluso programas de formación de Servicios de bomberos sobre incendios en túneles; también existe esta concienciación en lugares sobre los que pende un riesgo especial, como poblaciones en el área de influencia de centrales nucleares, etc.

Pero más allá de todo esto, lo que subyace, desde mi punto de vista, es una carencia en la formación de base sobre seguridad y emergencias, esta debe ser una formación impartida desde Primaria y reforzada en Secundaria, no como una jornada explicativa de un tríptico o unos cursillos de unas pocas horas del Plan de Auto protección, sino como una asignatura con cierto peso específico. No conozco ningún País que aborde la seguridad como una asignatura reglada, si sé que existe contenido suficiente para desarrollar esta asignatura y que al menos merecería la pena establecerse una discusión sobre el tema.

viernes, 19 de junio de 2015

EL BOTON DEL PÁNICO

En esto de la emergencia, uno nunca acaba de sorprenderse; hace algún tiempo me entero de un Servicio de Emergencia que posee un "botón del pánico", que ¿que ese esto?, yo desde luego nunca había oído hablar de tamaño invento, no se si el que me lo contaba no estaba bien informado, si yo no me enteré bien, el no me lo explicó correctamente o por el contrario funciona como me lo contó, sinceramente no contrasté la información pero me pareció tan extraño el asunto que os lo cuento.

...QUE CADA QUIÉN HAGA LO QUE DEBA...
Resulta que en dicho Servicio, cuando ocurre una catástrofe, pulsan un botón y todo el mundo acude a la intervención, desde luego el concepto es bien simple, claro que suscita unas cuantas dudas.

La primera es el propio concepto de "catástrofe", ¿vale para cualquier catástrofe?¿para una misma catástrofe da igual la dimensión?¿Influye en esta activación el estado actual de los recursos?

Respuesta: ...el Jefe de Guardia decide según sus criterios...

Si todos los recursos se desplazan a la catástrofe y surgen en ese momento otras intervenciones ¿cómo se responde?

Respuesta: ...lo urgente es responder a la catástrofe, el resto ya se verá...

Responder con todos los recursos simultáneamente a una intervención, supone un reto de dirección y control enorme, ¿cual es el procedimiento?

Respuesta: ...una vez en el lugar, ya entre ellos se ponen de acuerdo...

Esta "avalancha" de recursos incidirá en la respuesta y el trabajo del resto de Servicios que acudirán a esa catástrofe, ¿cómo os coordináis con ellos?

Respuesta: ...nosotros actuamos según nuestras competencias, no respondemos de lo que hagan los demás...

La verdad es que ya no quise preguntar más ni desde luego entrar a discutir tan pintoresca estrategia, que me recuerda a la última orden que transmitió el Almirante de la Armada Invencible a sus Capitanes de Navío antes de hundir la flota: "Que cada quién haga lo que deba", que debió ser el antecesor del "botón del pánico"; pero desde luego, entrar en pánico es lo último que debemos esperar de un Servicio de Emergencia.