Translate

sábado, 6 de diciembre de 2014

PROCEDIMIENTO OPERATIVO ESTÁNDAR

P.O.E. (en ingles SOP)

En el artículo anterior hablábamos de procedimiento operativo estándar frente a riesgos radiológico, pero quizás tendríamos que haber empezado hablando de "a qué llamamos nosotros  procedimiento operativo estándar".

Los procedimientos operativos (PO) son documentos que constituyen órdenes del Cuerpo, escritas, de obligado cumplimiento y que definen las pautas a seguir y métodos de trabajo de cara a las intervenciones, constituyen la estrategia general del Servicio frente a los siniestros comunes, por tanto son una herramienta esencial exigible a cualquier organización de emergencia.

Son una garantía para los miembros de la organización, en especial para la cadena de Mando, en cuanto que marcan las pautas iniciales a seguir y por tanto, en su ejecución, la organización en su conjunto asume la responsabilidad de las acciones definidas y no recae ésta en sus miembros de forma individual, más allá de exigirles su correcta ejecución, ello no quiere decir que en un PO puedan quedar recogidas todas las situaciones ni mucho menos, todos los pasos o decisiones a tomar en una emergencia, desgraciadamente no es posible diseñar un "recetario" a seguir paso a paso para cada siniestro.  

Los PO incluyen diversos aspectos relacionados con el dispositivo de intervención u operativo:

  1. Organización operativa y cadena de mando
  2. Centro de Coordinación Operativa
  3. Niveles de alarma y trenes de salida
  4. Procedimientos Operativos Estándar
  5. Pre-planes de intervención
Hablaremos un poco de lo que son los Procedimientos Operativos Estándar (POE) que se elaboran para el mayor número posible de situaciones comunes, como tácticas iniciales previas al desarrollo del Plan de intervención en un siniestro en curso; definición, objetivos, características y contenidos que debe tener un POE.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

RIESGO RADIOLÓGICO

PROCEDIMIENTO DE INTERVENCIÓN (POE)

Las intervenciones en las que se ven implicadas sustancias radiactivas pertenecen a ese grupo de siniestros de bajísima frecuencia, lo normal es que cualquier bombero se jubile sin haber visto ninguna, ello no quiere decir que no pueda ocurrir y precisamente por su baja frecuencia nos pueden sorprender sin la preparación adecuada.

En este caso, además hablamos de una temática ciertamente compleja, por mucho que simplifiquemos se necesitan ciertos conocimientos técnicos, un adiestramiento muy especializado y un equipamiento específico; si bien en la mayoría de los escenarios que nos podemos encontrar el riesgo real es pequeño y en muchas ocasiones el mayor problema se plantea a nivel de "alarma social".

Ejemplo de despliegue táctico
Mi recomendación es que estos temas sean abordados por unidades especializadas, con un equipamiento y formación avanzados, como apoyo a dotaciones ordinarias con conocimientos básicos en la materia. A partir de aquí, el grado de especialización vendrá determinado por la implicación de nuestro Servicio en las distintas fases de evolución de la intervención o la asunción de competencias

En la elaboración de Procedimientos Operativos Estándar (POE), he tenido en cuenta los siguientes escenarios:
  • Accidentes en el transporte (aéreo, ferroviario y carretera)
  • Incidentes en medios hospitalarios (medicina nuclear, laboratorios...)
  • Siniestros en instalaciones industriales (almacenes, equipos, residuos...)
  • Fuentes extraviadas ("fuentes huérfanas" o perdidas)
  • Ámbito de delincuencia ("bombas sucias", robo, etc.)
Existen otros escenarios complejos que habría que abordar de forma específica y a mayor escala, me refiero a los accidentes en centrales nucleares, instalaciones o equipos militares y a re-entrada de satélites con pilas nucleares.

lunes, 27 de octubre de 2014

MANDO Y CONTROL DE INCENDIO EN TUNELES

Recientemente hemos desarrollado e impartido la primera edición del "Curso de Mando y Control de Incendios en Túneles", un curso de tres días dirigido a mando y jefes de bomberos que habían recibido,previamente, el curso básico de incendio en túneles, también de tres días de duración; suman en total seis jornadas con un total 35 horas lectivas, lo que equivale al "Curso Avanzado de Incendio en Túneles", aunque con algunas diferencias menores.

Este grupo de 20 alumnos se convierte en el primero en recibir una formación tan completa en esta materia, el programa impartido consta de los siguientes contenido teóricos y práctico:

INTRODUCCIÓN
Objetivos del curso, didáctica, contenidos, logística...

REPASO DE CONCEPTOS BÁSICOS: 
Problemática de intervención, comportamiento del fuego, etc.

DEMOSTRACIÓN: EVOLUCIÓN DEL FUEGO
Repetición de la maniobra del curso básico.


PRÁCTICAS: TÁCTICAS DE EXTINCIÓN Y RESCATE
Penetración profunda en humos para extinción y rastreo, con dos niveles de mando (ejercicio de brigada, 12 hombres)

METODOLOGÍA Y TÉCNICAS DE EXTINCIÓN Y RASTREO
Repaso del curso básico.

PRINCIPIOS BÁSICOS DE MANDO Y CONTROL
Desarrollo de los contenidos de mando y control adaptados a los túneles.

EVALUACIÓN Y ANTICIPACIÓN
Teoría de la evaluación de incendios, establecimiento de prioridades y anticipación.

CONTROL DE PERSONAL Y SEGURIDAD
Pautas de control de personal enfocadas esencialmente a la seguridad en la intervención.

PRÁCTICAS: EXTINCIÓN DE INCENDIO EN INSTALACIONES
Ejercicio de brigada con dos niveles de mando y simulando incendio en instalaciones en túneles y galerías.

PRÁCTICA: INCENDIO EN TÚNEL CON DOS SECTORES
Siniestro de Sección, con tres niveles de mando y simulando incendio en túnel con dos sectores de intervención y un PMP

EL PLAN DE ACCIÓN Y LOS PREPLANES
Clase sobre la elaboración del plan de acción, sus características y como implementarlo; tratando también el tema de pre-planes de intervención en túneles.

EL MANDO: SECTORES, NIVELES Y TOMA DE MANDO
Aplicando las características de los túneles, se plantea la sectorización típica apoyada en un despliegue de mandos.

PRÁCTICA: SIMULACRO GENERAL
Ejercicio de Sección con tres niveles de mando, dos sectores y al menos dos sub-sectores, con gran carga de presión del PMP.

EVALUACIÓN Y CLAUSURA

Todo el curso se ha desarrollado en las instalaciones de TST (Tunnel Safety Testing), participando 20 alumnos en las prácticas de un total de 24 participantes. El curso fue impartido por dos instructores principales de TST, con la colaboración de cuatro miembros de seguridad y tres ayudantes de logística y organización.

miércoles, 8 de octubre de 2014

EL EVOLA: PROTOCOLOS ¿QUE PROTOCOLOS?

El évola está en España, después de mucho insistir las Autoridades acerca de lo preparados que estamos y de que el riesgo es mínimo, resulta que se transmite la enfermedad a una de las auxiliares de clínica encargada de atender al paciente trasladado desde África, el primer caso fuera de allí.

Pasamos de aislar todo un hospital a un "no es pa tanto", y es que los protocolos de intervención ante un riesgo biológico, no son ciencia espacial, basta con ponerse y quitarse un equipo de protección básico, una funda aislante desechable o reutilizable del nivel que aconsejen los expertos, una mascarilla de filtro físico, unas gafas de seguridad o pantalla, botas, patucos, una capucha y dobles guantes de latex; si tenemos que descontaminar, una solución de hipoclorito sódico que pareces ser que elimina eficaz mente a este "individuo" y todo en recipientes para deshechos biológico, lavaderos de agua clorada para pies y manos, vamos, nada del otro mundo para los que trabajamos un poco estos temas. Eso sí, dada la gravedad del caso, se ha de ser muy estricto con los sencillos pasos a realizar para pasar de la zona sucia a la zona limpia, pasos que se han de supervisar dado que son muchos y en un orden que no debe alterarse.

Yo no soy un experto en la materia y dada la gravedad de este patógeno, probablemente como bombero intervendría con un traje encapsulado; pero volviendo al caso, lo primero que sorprende y denuncian los propios sanitarios, es la falta de una unidad especializada en el control de estas situaciones, en un país acostumbrado a la improvisación no debería sorprenderme, pero en un tema tan serio la improvisación puede resultar muy cara. Creo que la Comunidad de Madrid, que tiene transferidas las competencias sanitarias, podría permitirse el "lujo" de disponer de un par de habitaciones de aislamiento, un equipo de 10 o 12 sanitarios especializados (auxiliares, enfermeras, médicos), incluso unos EPIs algo mejor preparados (trajes aislantes) y si se requiere del apoyo del Estado para mantener las instalaciones como centro de referencia para estas situaciones, pues se plantea.

Estoy convencido de que en España existen profesionales altamente cualificados para implementar equipos eficaces en este tipo de situaciones, tanto en la emergencia extra hospitalaria como en el entorno, mas controlado, de un hospital, entonces ¿porqué ha pasado lo que ha pasado?, podríamos pensar en la mala suerte, pero yo no creo demasiado en eso, habría que preguntar a nuestros políticos, aunque vista la rueda de prensa posterior a la noticia, hay poco que preguntar, a mi me ha quedado todo claro, y no lo digo con ironía; no por lo que contaron, sino por como lo contaron y lo que no contaron.

Por simples que sean los procesos a seguir, no se puede coger a unos trabajadores no habituados a este tipo de situaciones, darles una charla y un material  y ponerlos a funcionar (como si estuviéramos en una situación de guerra o catástrofe) y a demás olvidarnos del entorno (supervisores del proceso, seguimiento posterior, control de resultados...) y de quien sabe cuantas cosas más que se han pasado por alto. Existe médicos españoles trabajando en ONGs en países afectados, con formación y experiencia, creo que uno de ellos debería haber sido "repatriado" unos días antes de la repatriación del misionero, para contar con su experiencia práctica.

Pero si los Servicios encargados en teoría de las emergencias sanitarias han demostrado estas carencias, habría mucho que decir sobre otros servicios a los que también nos incumbe o puede afectar el tema, los servicios policiales y bomberos, no tenemos ni el equipamiento ni la formación específica; sin comentarios.

lunes, 25 de agosto de 2014

WILDFIRES: AMERICAN WAY / EUROPEAN WAY

Los últimos años en servicios de bomberos europeos, se han estado introduciendo fórmulas de lucha contra los incendios forestales propias de Estados Unidos. Estamos de acuerdo con que el Servicio Forestal de EE.UU. lleva años trabajando en el tema, poseen muchísima experiencia y técnicos de primer nivel, conocen el monte y se dedican a el todo el año; todo esto es indudable, pero creo que, aun existiendo puntos en común, estamos intentando encajar dos realidades diferentes.

En EE.UU. hablamos de ingentes superficies forestales, gran cantidad de recursos destinados a la extinción, en buena parte basados en cuadrillas manuales y en un sistema muy eficiente de despliegue y organización de los recursos (ICS) en busca de la ventana de oportunidad para controlar el gran incendio.

Todo esto es cierto, pero al mismo tiempo, creo que se trata de un despliegue lento y pesado, que tiene que sacrificar amplias extensiones forestales en aras de garantizar un éxito en la extinción sin arriesgar la vida de los intervinientes, algo que desgraciadamente no siempre se consigue.

En Europa, al menos en mi país, cada hectárea de arbolado, por escasa, posee un valor incalculable, las extensiones forestales son mucho menores y a demás se encuentran entrelazadas con vías de comunicación y núcleos rurales y urbanos. La emergencia forestal en la mayoría de Servicios europeos es una competencia de los Cuerpos de Bomberos que poseen un despliegue ordinario sobre el terreno que en muchos casos se complementa en época de peligro con una contratación adicional de personal forestal; se trabaja esencialmente con agua y la rapidez del despliegue es mayor, en definitiva se desplazan menos recursos más rápido y la filosofía viene siendo el ataque directo en un estadio inicial de desarrollo, todo ello apoyado en un sistema de detección y alarma igualmente denso y ágil.

El resultado son muchos conatos que no suelen superar las 10ha; el problema surge cuando no se puede controlar ese conato y el IF se convierte en un GIF, en estas circunstancias nos cuesta manejar una respuesta ampliada y es entonces cuando nos conviene adoptar fórmulas similares a las americanas.

Me preocupa que en lugar de adaptar la experiencia americana a los incendios europeos, estemos adaptando los incendios europeos a la experiencia americana.

miércoles, 20 de agosto de 2014

RESCATE EN ZANJAS II

1.- INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS

    Las zanjas, vaciados y taludes, son obras muy frecuentes dentro de la construcción, obras públicas, servicios, mantenimiento de infraestructuras, etc.; por tanto es lógico que la incidencia de siniestros en estas obras, sea mayor que en otras. Tienen una serie de características que las hacen especialmente peligrosas: son de rápida ejecución, al mismo tiempo suelen ser obras temporales, se van a rellenar en breve y frecuentemente se abren zanjas con escaso control y baja formación en medidas de seguridad, por último el tipo de accidentes a menudo acarrea la pérdida de vidas.

    Se realizan zanjas con finalidades variadas: realización de cimentaciones, canalizaciones de abastecimiento de agua, redes de drenaje y saneamiento, conducciones de gas, oleoductos, control hídrico y cableados eléctricos, esencialmente. La excavación de pozos vaciados y taludes, sin ser zanjas, poseen elementos comunes que pueden aplicarse en caso de accidentes, como es la realización de entibados; aunque en este trabajo nos centraremos en zanjas, trataremos de forma somera el caso de taludes y vaciados. 

    El uso de maquinaria pesada, en especial retro-excavadoras, acelera y facilita la ejecución de zanjas y dan una sensación falsa de seguridad ya que se pueden mantener estables durante mucho tiempo, los indicios de colapso pueden manifestarse a escasos segundos de que se produzca no dando tiempo a la evacuación y en muchas ocasiones no llegan a producirse estos indicios, lo que implica que incluso trabajadores con años de experiencia, estén confiados en estos trabajos y no tomen las medidas de seguridad aconsejadas en las diferentes reglamentaciones y normas existentes (“… llevo abierto cientos de zanjas y nunca había pasado nada…” afirmó uno de los trabajadores presentes en el accidente de la foto).

    En este tipo de accidentes, a demás de la alta incidencia y su elevado índice de mortalidad, tenemos que sumar la frecuencia de accidentes secundarios debidos a la exposición de personal al intentar el rescate precipitado de los atrapados en primera instancia, en la misma línea el empleo de la propia máquina (retro-excavadora) para liberar a la víctima, produce resultados nefastos.

El peso de la masa de terreno que puede caer sobre un trabajador, incluso en una zanja de apenas metro y medio, es mucho más elevado del que se piensa y a menudo las consecuencias son fatales.

    Con cierta frecuencia, los servicios de emergencia no disponen de material, conocimientos y entrenamiento suficientes para abordar este tipo de intervenciones, asumiendo rescates en condiciones muy precarias de seguridad.